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El Gurú: el árbitro, la figura

Lo del inglés Webb fue impresentable por donde se lo mire. Igual, la copa ya había terminado hace nueve días.

12 de julio de 2010 a las 08:58 a. m.
El Gurú: el árbitro, la figura
Webb tuvo un partido para el olvido en la final (Foto: AP).

Bien, señoras y señores, asistimos a la última jornada de Sudáfrica 2010 y, en el último partido, la figura fue el árbitro inglés Howard Webb, un impresentable por donde se lo mire.Ganó España, un campeón al que no le sobró nada y que, con su título, servirá para agigantar la soberbia del fútbol de ese país que se cree invencible.

Bien, por los números se ve que tienen razón. Ahora… de fútbol, poco, poquito. Mucho “tiki tiki”, pero de llegar al área… pelotas paradas y alguna que otra cosita más.

Ayer me volvieron loco con el teléfono antes del partido, en el entretiempo y después: Máxima, el marido de Máxima (confieso que el tal Guillermo me cae medio gordo por más alcurnia y títulos nobiliarios que posea), Nadal, Rodríguez Zapatero y hasta "el cabezón" Ruggeri, que todavía no entiende que nosotros quedamos afuera.

Bueno, la Copa del Mundo finalizó hace nueve días, aunque la final se jugó ayer. Característica fundamental del partido: dos de los equipos denominados ofensivos jugaron sin delanteros y casi no entraban al área.

Eso me preguntaba “Rafa” Nadal y no lo entendía. “Nosotros la tocamos”, me decía.

En un momento, el diálogo se puso algo áspero y le respondí: "Pibe, en Argentina eso se llama fulbito".

Se largó a reír y me felicitó por el triunfo de David Nalbandian. El español fue a ver fútbol, pero respira tenis… Bueno, de eso vive y mal no le va.

Retomamos el diálogo y expresé las mismas palabras que le había dicho a Máxima: “Fuimos a ver fútbol del mejor, pero durante este mes se habló de goleadores y también de esas horribles cornetas plásticas llamadas vuvuzelas, de las bondades físicas de Larisa Riquelme, del pasto, de la Jabulani… Messi, Cristiano Ronaldo, Kaká y otros tantos quedaron relegados ante las notas que los periodistas llaman ‘de color’”.

“Aha”, escuché decir a la princesa, que tal vez esperaba una loa a la selección naranja.

Al final, la argentina que defiende los colores de Holanda quedó con el ánimo por el piso. Los naranjas son los eternos subcampeones de la Copa del Mundo.

España, un campeón medio achaparrado, pero campeón al fin.

¿Y nosotros?, me preguntó Ruggeri (siempre pregunta…). “Nosotros querido “Cabeza”, como siempre en los últimos años, estamos entre los primeros ocho”. La verdad sea dicha. Probamos diferentes esquemas, diferentes técnicos, diferentes jugadores… Y estamos entre los ocho. Ni más ni menos que eso.

Terminó el Mundial de las vuvuzelas y este Gurú entra a cuarteles de invierno. Volveré cuando me lo pidan, o mejor cuando tenga voluntad.Señores y señoras, fue un gusto.