El Gurú: Barbarroja de Guanajuato
Vamos a terminar con el tema Boca Juniors de una buena vez: el entrenador cuya cara cla-ma por un urgente lifting se equivocó feo.Paso a explicarles a partir de mi reconocida experiencia y mi vastísima trayectoria: dos de los grandes problemas son Pablo Mouche y Walter Erviti.
Los dos podrían ser grandes ídolos en el fútbol mejicano y aparecer en todos los afiches de, por ejemplo, los "Barbarroja de Guanajuato" o los "Cabritos a lunares de Toluca", nunca grandes jugadores de un club de primera línea de Argentina.
A no engañarse, el tal Julio César Falcioni trajo a Erviti para limpiar Juan Román Riquelme, pero por lo que se ve hasta el momento el supuesto sucesor de Román usa rodete. En serio, con esa pin-tita lo único que hace es agrandar rivales.
¿Qué en Banfield la descosía? Bueno, hay que ponerse la camiseta de Boca Juniors o de River Plate.
Ya lo dijo mi amigo el filósofo Claudio “Bichi” Borghi: con esos colores en el pecho a muchos les agarra “cuiqui” (en realidad él habló de pánico escénico, cosa que ya había descubierto Jorge Valdano hace 25 años. Acá, como se ve, está lleno de vendedores de humo, como en otros ámbitos).
El otro caso sintomático del plantel de don Falcioni es Mouche, siempre promesa de gran delantero, pero, a la hora de hablar con las cartas en la mano, del dicho al hecho hay un trecho decía mi abuela... Lo único bueno que tiene este pibe es la novia... je.
Encima ahora, “el Checho” lo llamó para la selección de cabotaje...
Me pregunto: ¿Cuáles son sus méritos? La respuesta la tengo yo: fallar en todos los mano a mano que tuvo desde que empezó el campeonato.
Que se vayan los dos a México o a la India y dejen tranquilos a los hinchas de Boca que con Matías Caruzzo y Juan Manuel Insaurralde ya tienen suficiente.

