El día para que aparezca Messi
Argentina se mide con Brasil a las 21.30 en Belo Horizonte. Los locales son más equipo. Sólo el factor Messi puede cambiar la ecuación en una semifinal única.
En la Copa América se está viendo al "Messi más esperado" y al "Messi más inesperado". El "Messi más esperado" es el líder, el que habla y dice sin casete, el que saluda a todos y a cada uno de sus compañeros antes del pitazo inicial de los partidos, el que canta el himno y el que está dispuesto a ser el primer defensor de un equipo que se fue haciendo sin tolerancia. Ese Messi (el que no baja la cabeza cuando no le salen las cosas) es el que quieren todos sus compañeros, los mismos que le piden con respeto una foto para sus familiares cuando están en la concentración. Lo dijo el entrenador Lionel Scaloni: "Lo quieren tanto a Messi que muchos quieren salir campeones para que Messi esté feliz".
El “Messi más inesperado” es el que está lejos del arco adversario, el que piensa más en el pase que en el gol, el que perdió la ferocidad de la gambeta y la precisión en los tiros libres. Es ese Messi que patea poco al arco, el que no llega a posiciones de gol, el que no está en todos los ataques. Lo salieron a cubrir Scaloni y Ángel Di María.
El probable de la selección argentina frente a Brasil, este martes a las 21.30 en Belo Horizonte. Armani; Foyth, Pezzella, Otamendi y Tagliafico; De Paul, Paredes y Acuña; Lionel Messi, Lautaro Martínez y Sergio Agüero o Ángel Di María. #CopaAmerica pic.twitter.com/ydSz135oPo
— Seba Roggero (@SebaRoggero) July 1, 2019
El entrenador afirmó: “Messi está jugando bien, está jugando para lo que le hace falta al equipo, por ahí ustedes (por periodistas e hinchas) están acostumbrados a que haga tres goles por partido y que gambetee a tres rivales en cada pelota que toca”. “El Fideo”, por su parte, soltó: “No está haciendo goles nomás, está jugando bien, está haciendo todo lo otro para el equipo”.
El choque de esos "Messis" tiene cita y hora para escribir un nuevo capítulo. Es hoy, en el Brasil-Argentina, a las 21.30, en el Mineirao de Belo Horizonte, por una de las semifinales de la Copa. Será la primera vez en la historia que se crucen en una instancia similar.
Gritos de aliento para Messi. Gritos brasileños. Messi debe ser el argentino más admirado de todos los tiempos. #CopaAmerica pic.twitter.com/CU19E5ezXJ
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Las cosas como son: en el ambiente está claro que Brasil es más equipo, más armado, más desarrollado. Y que además le ayuda el pasado reciente: Argentina no le gana un partido oficial desde el 8 de junio de 2005, por las eliminatorias al Mundial Alemania 2006. Hay más: Argentina nunca le ganó en Brasil en competencias oficiales. Los números son un piñazo y sentencian la llave a favor de Brasil. El historial está parejo y, según en qué país se publique la estadística, da ganador a uno o a otro. Por poco.
Pero el sabio Tite, DT de Brasil, la clavó al ángulo en la previa: “Todo eso es pasado, como el 7-1 de Alemania o si nos gusta jugar en este estadio donde pasó eso. Todo es nuevo, es una nueva historia”. El entrenador, al mismo tiempo, le bajó la espuma a la idea de que el Mineirao es un fantasma para su equipo.
Aceptado que en Brasil se detecta la supremacía futbolística sobre Argentina, o que infunde respeto es el “Messi más esperado”. Nunca enfrentaron a un Messi más aguerrido que este. Lo que les da miedo es que el “Messi más inesperado” desaparezca justo contra ellos. Que se despierte el Messi en modo Barcelona. En el canal SporTV, uno de los más vistos del país, ayer se emitió un programa-debate de dos horas en el que la única consigna a charlar era si Brasil debía tenerle miedo a Messi…
Y este señor fue el más analítico del debate: "Es normal que Messi no juegue en su esplendor si no tiene un equipo formado. Es normal que luche, en Sudámerica se lucha. Esto no es el fútbol europeo. Messi es el mejor, pero tiene un contexto". #CopaAmerica pic.twitter.com/y53EdgdC64
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Nadie, en ninguno de los bandos, imagina un Messi centrado en su historia, en esas ganas de hacer su gol, de romper estadísticas. Ese es justamente “el Messi más esperado”: el que tiene al equipo por encima de todo. Su aporte a la causa colectiva llevará a dejar atrás un mal registro individual ante la Canarinha: nunca le hizo un gol en un partido por competencia oficial. Y qué mejor que este en Copa. Brasil está en cero en su propia valla (3-0 a Bolivia, 0-0 con Venezuela, 5-0 a Perú y 0-0 con Paraguay). Y Messi viene pobretón: dos tiros libres con Colombia, un gol de penal a Paraguay, dos remates que se fueron a las nubes con Qatar y casi nada ante Venezuela en el Maracaná.
Si el “Messi más esperado” conquistó los votos de sus detractores en Argentina, el “Messi más inesperado” no pierde popularidad en Brasil. Sigue siendo el argentino más querido que se recuerde. En cada sede hay brasileños con remeras argentinas y niños locales con pancartas para hacer un imposible: acercarse a él. Jamás se vio algo con así Diego Maradona. Messi ablandó la rivalidad Argentina-Brasil, el clásico de selecciones más importante del planeta.
Hoy es el día para ver qué onda con “esos Messis”. Hoy es el día para que el “Messi más esperado” absorba al “Messi más inesperado”. Si no, seguiremos hablando del otro Messi: el “viral” Mateo.