El día en que Menem quiso suspender los descensos para ayudar a Talleres
En 1993 la AFA amenazó con expulsar a la "T" del torneo de Primera si los dirigentes no retiraban el recurso de amparo presentado tras el escándalo con Castrilli. Y allí apareció en escena Carlos, que fue recibido por cientos de "Matadores".
Si algo siempre se le reconoció a Carlos Saúl Menem fue su cintura política para tratar de quedar bien con todas las partes. Y sus declaraciones lo llevaron en junio de 1993 a ganarse el cariño de buena parte de los hinchas de la "T". La situación fue la siguiente: el 23 de mayo de 1993, un Talleres que se jugaba la categoría vencía a River por 2-1 en el Chateau, pero el partido se alteró por el ingreso a la cancha del hincha Rubén Varela, que quiso increpar al árbitro Javier Castrilli por el cobro de un penal que le permitió a River empatar 2-2.

El juez pensó en suspender el partido, vino la reacción de José Pastoriza y la de Alejandro Kenig quien fue el primero de los cinco expulsados, que Castrilli asentó en planilla, lo que imposibilitó la continuidad del juego.
La AFA le dio por ganado el partido a River (2-0), suspendió a los futbolistas y el albiazul recurrió a la Justicia para poder utilizarlos, algo que estaba prohibido por reglamento.

El Juez Federal Luis Rueda hizo lugar a un recurso de amparo porque el club albiazul no había podido hacer su descargo en tiempo y forma. Eso posibilitó que el equipo completara sus partidos con Newell’s, Gimnasia LP y Racing. Tres semanas después, la “T” descendió.
Días calientes
En junio de 1993 la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) manifestó públicamente su decisión de expulsar a Talleres de la Primera División en el caso de que sus dirigentes no retirasen de la justicia ordinaria el recurso de amparo presentado para modificar las determinaciones del Tribunal de Disciplina del organismo directriz del fútbol.
Desde Zurich (Suiza), Julio Grondona dijo que si la “T” no retrocedía en su actitud sería expulsado de la AFA, tras advertir que el comunicado de la Fifa era claro en cuanto a la magnitud y la gravedad de este problema.
Y fue allí cuando apareció en escena Menem y le sugirió a la AFA que deje sin efecto los descensos de categoría de los equipos de la máxima categoría.

“Mi opinión es la de un aficionado más, de un hincha del fútbol, pero lo hago para que estos problemas no pongan en peligro la participación de nuestra selección en el Mundial de 1994”, supo contar el expresidente.
Y en diálogo con La Voz agregó: “Primero aclaren que no soy hincha de Talleres. Soy hincha de General Paz Juniors, club del que fui jugador. Pero al margen de eso, creo que Talleres, San Martín de Tucumán, un mendocino y uno de Mar del Plata deberían estar en Primera División. Hay grandes estadios que están siendo desaprovechados”.
Aquellas frases de Menem cayeron muy bien en barrio Jardín y cientos de hinchas (entre ellos varios barrabravas) fueron a recibirlo cuando llegó al aeropuerto de Córdoba.

En el medio de esa polémica, el por entonces gobernador Eduardo Angeloz salió con los tapones de punta contra Castrilli y le dijo a este diario: “Vi el partido por televisión. A Talleres lo perjudicaron. Ese árbitro podría dirigir en África o Asia, pero acá en Argentina no”.
Lo cierto es que las gestiones políticas no prosperaron, Talleres tampoco levantó su nivel en las últimas fechas y el temido descenso se hizo realidad. Aunque ni el mismísimo presidente de la Nación lo deseaba por aquel entonces.
