"El Cholo" Guiñazú y su futuro: “No le quiero fallar a nadie”
El volante avisó que espera hablar sobre su futuro con su familia (“Ellos tienen la prioridad”) y que también escuchará lo que el presidente Andrés Fassi le diga.
El Mundo Talleres está impactado. Sus habitantes festejaron el pase a Libertadores luego de 17 años; después, pasaron lamentar la partida del DT Frank Kudelka, el conductor táctico, y ahora anhelan la continuidad de Pablo Guiñazú, el líder futbolístico. "El Cholo" fue el mejor y hasta se pidió por su inclusión en la lista de mundialistas, pero aún debe acordar la continuidad con su familia (se radicó en Córdoba) y con el presidente Andrés Fassi. Mientras tanto, él disfruta de lo conseguido.
–¿Qué significa esta clasificación a Copa Libertadores?
–Es el premio al esfuerzo grupal. Siempre uno busca lo máximo. En el primer año en Primera, no alcanzó, aunque no estuvimos lejos. Luego, apostamos a lo mismo. Lo logramos. Es cierto que fue esperando el último partido y un resultado, pero también lo es que hicimos las cosas bien en el torneo como para tener ese premio al final. Fue extraordinario saber que todo un grupo llegó a un objetivo al que llegan cinco equipos en el fútbol argentino. Falta un peldaño más para entrar a la fase de grupos. Con nuestra idea y juego. Eso es lo que trato de transmitirle al grupo.
–¿Cómo es jugarla?
–Es único. Y cuando entrás, en zona de grupos, se respira diferente. Cambia totalmente para un jugador. Es algo extraordinario.
–La ganaste en 2010 con el Inter de Brasil…
–Recuerdo cada paso que dimos. Todo. Los viajes, el día anterior que entrenás en la cancha que vas a jugar. Lo que es jugar ante un equipo grande en Brasil y cómo empujan. Como estás esperando a que lleguen los tuyos. Tu hinchada. Somos nosotros y ellos defendiendo los colores del club.

–¿Cómo evaluaste la Superliga que hizo Talleres? ¿Lo mejor y el bajón que impidió apurar a Boca o clasificar antes a una copa?
–Si somos autocríticos, ese bajón tiene que habernos ofrecido el mayor aprendizaje. Fue en esa fase final. Porque si le ganábamos a Boca o empatando, íbamos a quedar a seis puntos, con todo lo que venía. Íbamos a seguir con chances si manteníamos lo que veníamos haciendo en puntos y resultados. No es fácil. Llegar a ciertas instancias es muy difícil. Fijate lo que le pasó a Racing con Colón, jugando de local. El mismo bajón de Boca. En situaciones complicadas hay muchas presiones y ansiedad. Somos seres humanos. Eso influye mucho. A veces se puede administrar; otras a medias y el rendimiento ya no es el mismo. Es un desafío mantenerse y luchar hasta el final. Por más que haya buenos jugadores. Se puede pasar toda una carrera sin ser campeón. Pero me siento orgulloso de que éste grupo haya peleado hasta el final. “Hay que redoblar esfuerzos”, nos dijo Fassi. Es un sabio de esto. Ha llevado al Pachuca varias veces a jugar el Mundial.
–Fuiste el mejor pasador y el segundo mejor recuperador ¿Fue lo que esperabas?
–Soy un agradecido. Uno no hace nada solo. Valoro y agradezco a todos los que me exigen día a día para estar al mil por ciento. Para estar pleno en el entrenamiento y en los partidos. Sabés que no me gusta hablar de mí. Pero me lo esperaba. Me preparo para ser excelente las cosas y tratar de mejorar, por más que tenga una edad avanzada. Me acuerdo de cada pase que erro y por qué falló. Si me apuré. Soy obsesionado por eso. Me he vuelto así. Porque se puede mejorar. Me gusta jugar bien simple. Eso me ayuda. A veces la jugada está complicada y el toque, limpia el panorama. Me siento orgulloso.
–Después del Mundial, Talleres va a jugar una nueva Superliga, Copa Argentina y en 2019, la Libertadores. ¿Será con vos? ¿Ya existió esa reunión con los tuyos y con Fassi para tomar la decisión de seguir?
–Primero, hablaré con mi familia; después, me sentaré con Fassi. Él tiene que dar un veredicto sobre qué es lo que quiere y si sigue pensando que uno puede estar adentro todavía. Lo respeto mucho y más porque confió en mí. No quiero fallar, ni a él, ni al club, ni al fútbol. Estoy muy feliz con la clasificación, con jóvenes que hicieron un torneo gigante y con el momento que vive un club que en tres años pasó del Federal A a volver a ser internacional en tres años. Ahora es momento de tranquilidad, de escuchar a la familia, a mi señora, a mis hijos. Que han cambiado de vida porque ahora están acá. Ellos tienen la prioridad. Después, Fassi, me dirá lo que piensa. Ahora, es momento de disfrutar. Como agradecido que soy, no quiero fallarle a nadie. Hay que saber escuchar a los compañeros y a los técnicos también. Son los artífices para que este viejito siga funcionando.

–¿Cómo marcha la recuperación de la lesión?
–Vengo bien. Es un músculo roto. Nada que no haya vivido. No es nada. Vengo trabajando con el kinesiólogo Pablo Renzi.
Kudelka, el adiós
–¿Te sorprendió la partida del director técnico?
–La verdad es que no me sorprende. Considero a Kudelka como una persona muy inteligente y muy capaz. No tengo dudas. Si tomó esa decisión, es porque se trata de lo que cree mejor para su futuro y para cerrar un ciclo muy exitoso. Vivimos una cultura del fútbol que todos sabemos cómo es. Si las cosas no salen en dos o tres partidos, vas para afuera. Entonces, haber logrado lo que logró es extraordinario. Sintió que era el momento sintió que en el momento de salir y encontrar un camino nuevo. Y conociéndolo a Fassi, el club siempre le abrirá las puertas. Fue meditado y Kudelka sabe muy bien hace las cosas. Todavía estamos en shock porque se trata de una persona a la que vemos todos los días. Igual que Armando y Cerutti. Ese “Hola, Darío... vamos que vamos” se va a extrañar. Era día a día, partido a partido, campeonato a campeonato. Era él. Eran ellos. Va a quedar un vacío y ha dejado una marca muy buena. Con eso se va en su interior. Esto es en conjunto. El mensaje que baja Fassi para todo el club es tratar de seguir una línea de valores. Después hay que acoplarse. Fue algo extraordinario. No pasa en todos los clubes. Lo vivió River con Gallardo que superó a este ciclo por algunos meses. Es para muy pocos. Kudelka entró en esa senda. Talleres, lo ha hecho. Ahora quedó una vara muy alta para suplantarlo. Los que vengan tendrán que saber que esto ha cambiado y los que vengan tendrán que asumir la responsabilidad. Es un camino ascendente.
–Bielsa te dirigió en la selección, y Fassi se reúne periódicamente con él. ¿Te pidió que le des una mano para que en el futuro venga a Talleres?
–Ja. Sé que son muy amigos. Pero no sabía nada. Es un profesor de los profesores. Cualquier equipo lo quiere tener. Por lo que enseña y por lo que sabe. Fassi es inteligente y él sabrá elegir quien será el comandante para lo que tiene pensado.

–Pensamos que ibas a tener alguna charla con Sampaoli.
–Lo agradezco. Pero ¿sabes qué es lo más cómico de esto? Bah, digo cómico y no lo es... Lo digo con mucho respeto. Siempre se tiene algo con la edad. Porque es una realidad. Con la edad, se tiene algo. Se dice: “Ahh no, pero está grande”. Pero por ahí algún grande tiene el doble de los números que los otros. Y no solamente en el hecho de dar un pase a cinco metros, sino a la hora de dar uno de 40 o 50 metros, y también de recuperar la pelota. No se recupera la pelota sentadito en una silla. Te voy contando cómo es. Te explico. Siempre se marca cuánto corrés, cuándo hacés los picos o sprintás, y la alta intensidad. Los números hoy no mienten. Hablo por mí. Hoy estamos todos controlados. Hoy un jugador no le miente más a nadie, ni al preparador físico ni el técnico. Y le tienen miedo a la edad. Yo les pregunto a todos: ¿Cuánto dura un Mundial? ¿Tres años? ¿Cuánto dura una fase de grupo? Una semana y media. Son 10 días. Si te va bien, seguís; si te va mal, volvés a tu casa. El Mundial, con suerte, dura 20 días y con rendimiento del equipo. Le tienen miedo a la edad. Ahora si vos me decís que, si te va bien, el Mundial dura un año y medio y dicen “Este tiene 39 años...”. El mundial es cortísimo. Pero bueno, siempre lo mejor para la selección. Tenemos muy buenos jugadores, lo digo de corazón. Esperemos que estén iluminados y que lleguen bien.
–¿Cómo nos irá en el Mundial?
–Siempre deseo lo mejor para la selección. Tenemos muy buenos jugadores, lo digo de corazón. Esperemos que estén iluminados y que lleguen bien. Que nos defiendan como siempre nos han defendido. Que Messi esté iluminado. Cuando lo está, las chances aumentan incalculable. Lo tenemos nosotros. Lo mejor para él y para los que estén en la lista final. Ojalá nos puedan traer la Copa.
Los números de Guiñazú
Guiñazú llegó para reforzar el plantel de Talleres que buscaba el ascenso a Primera División en la temporada 2016. Y luego de una lesión en el maxilar, que casi lo margina de la campaña, pudo jugar y ser clave: marcó el gol del ascenso en el triunfo 2-1 en Floresta. En total, el nacido en General Cabrera tiene 68 partidos como titular en la T (uno como suplente). Lo que ninguna estadística mide es lo que el volante zurdo ha significado para sus compañeros y sus hinchas.