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El buzo de DT de la selección argentina, una carrera para varios

Maradona y algo más. Diego está arrepentido pero quedó en desventaja para ocupar el cargo de entrenador. Batista está bien posicionado, Sabella y Russo esperan y los resultados del Apertura serán claves.

04 de agosto de 2010 a las 09:08 a. m.
Daniel Guiñazú, especial desde Buenos Aires
El buzo de DT de la selección argentina, una carrera para varios
Carlos Bianchi. Ahora estaría dispuesto a dirigir la selección (Foto: DyN).

"Diego está desesperado. Le cayó la ficha de que se equivocó de estrategia yendo al choque en la negociación con Grondona. Le hicieron ver que si negociaba, seguía, y ahora quiere volver a la selección. Le mandó mensajes a Bilardo para ver cómo podía arreglar la situación. Por eso Carlos dijo lo que dijo el fin de semana". La fuente, de conocimiento inobjetable de todo lo que está pasando por estos días en el seleccionado nacional, le explicó de esta manera a Mundo D por qué el Director General salió a decir que si Maradona va y habla puede regresar a la dirección técnica del equipo.

Después de haberlo acusado de "traidor", Diego parece interesado en reconstruir de apuro los puentes que él mismo dinamitó en la conferencia de prensa de hace una semana en Ezeiza.

En ese contexto de reconciliación hay que entender por qué Alejandro Mancuso, uno de los ayudantes de campo cuya salida reclamó Grondona y la persona futbolísticamente más cercana a Diego, habló tan bien de Bilardo en su aparición televisiva de la madrugada del lunes.

Las preguntas, a esta altura del texto, caen de maduro. ¿Tiene chances Maradona de volver a ponerse el buzo de técnico de la selección si hace un acto público de arrepentimiento? ¿Es capaz Diego de entregar las cabezas de sus asistentes Mancuso y Héctor Enrique y del PF Fernando Signorini con tal de recuperar el cargo perdido?

La misma fuente respondió a la inquietud: "Para Grondona, Maradona era la prioridad hasta la reunión en Ezeiza. Ahora la perdió y, en todo caso, puede llegar a integrar una lista de candidatos en pie de igualdad con los otros postulantes. Pero conociéndolo a Julio, Diego no tiene chances de volver. Lo que pasó en ese encuentro y lo que dijo luego en la conferencia de prensa, para él no tienen retorno. De todos modos, la situación es muy cambiante y lo que hoy no puede ser, mañana quizá sí. Depende de cómo le vaya a (Sergio) Batista en los amistosos ante Irlanda y España".

En efecto, será determinante para el futuro del equipo lo que suceda dentro de una semana en Dublín y el 7 de setiembre en el Monumental ante los campeones del mundo. Ya fue dicho: si "Checho" obtiene dos buenos resultados, sobre todo ante los españoles, se reforzarán sus chances de ser confirmado en el cargo, a fin de año cuando, en principio habrá de designarse al nuevo entrenador hasta el Mundial de Brasil en 2014.

Batista y sus colaboradores viajarán el sábado a Irlanda, donde lo más interesante pasará fuera de la cancha, porque los referentes del plantel, encabezados por el capitán Javier Mascherano, se reunirán con Julio Grondona para darle su parecer.

Si la selección llegara a perder esos dos amistosos (los únicos confirmados hasta el momento), se abrirá la sucesión para la que parece haber dos candidatos con chances iguales (Alejandro Sabella y Miguel Ángel Russo) y en la que Maradona corre desde atrás y en desventaja.

Pero la realidad del fútbol argentino es muy dinámica y los postulantes de hoy podrían llegar a quedar al margen si no les va bien con sus equipos en el Apertura. No debe dejarse este dato de lado: más allá de cualquier comisión, Grondona siempre puso a técnicos campeones al frente de la selección. Si Boca, por ejemplo, ganara el Apertura, Claudio Borghi pasaría a convertirse en un candidato casi imbatible por sus dos títulos obtenidos en el año. No hay proyecto que valga. Volverán a mandar los resultados puros y duros. Como siempre. Bianchi sabe que la tiene difícil

Carlos Bianchi, el favorito de cuanta encuesta se haga, tiene tantas chances como cualquier otro de ser el nuevo técnico de la selección a partir de enero de 2011.

"No es el número uno ni está descartado de antemano. Grondona salió a decir que las puertas están abiertas para todos porque no quiso que se instale la idea de que hay proscriptos", se le señaló a Mundo D cuando se consultó en la AFA sobre las reales posibilidades del Virrey de suceder a Diego Maradona.

De todos modos, Bianchi sabe que no será convocado o que, aun así, no recaerá en él la elección final. “Si lo llaman, esta vez atiende el teléfono, pero no sé si acepta”, dijo la semana pasada su amigo, Guillermo Cóppola, como para dejar claro que el ex DT de Boca no se da por vencido antes de tiempo.

Tres son los obstáculos que Bianchi reconoce para llegar a la selección: 1) Su relación inexistente con Carlos Bilardo, quien habrá de soplar al oído de Grondona el nombre de su preferido. 2) La terca oposición a su figura de Humberto Grondona, el hijo del presidente de la AFA, quien ya lo bajó en 2008 cuando se perfilaba para ser el reemplazante de Alfio Basile. 3) Su estilo de conducción centralizada en el que todas las decisiones pasan por sus manos sin aceptar interferencias.

“Ése fue el estilo de Passarella y Bielsa, y Grondona los terminó odiando porque no lo dejaron entrometerse. A Don Julio le gusta que lo escuchen y le hagan caso, como siempre hace Bilardo”, dijo, con sorna, la fuente de la AFA donde no se ignora que Bianchi tiene espaldas lo suficientemente anchas como para hacerse cargo de la selección de cara al Mundial de Brasil. Pero que por su forma de manejar las cosas, a la larga o a la corta, terminará siendo un problema. Y por eso, otra vez se quedará afuera.