El ajuste de Real Madrid
Una nueva edición de la columna Pelotazo al Vacío.
El todopoderoso Real Madrid también acusó el impacto de la crisis derivada de la pandemia y redujo su presupuesto para 2021 en 300 millones de dólares, lo que implica que el equipo merengue ingresó en una etapa de ahorro de la que no se tiene memoria, al punto que a lo largo de 2021 sólo utilizará dos juegos de camisetas, el tradicional y el alternativo (con sus respectivos pantalones y medias), equipamiento que presumiblemente llegue en pésimas condiciones a los últimos partidos del año próximo.
“Con la camiseta tradicional no va a haber demasiados problemas porque, como sabemos, es blanca, pero las alternativas de color oscuro seguramente irán perdiendo pigmentación con los sucesivos lavados y en algún momento deberemos autorizar una erogación en pigmentos para teñirlas”, especuló un dirigente. En donde el problema es más grave es en las medias ya que hay jugadores que las rompen en los talones y otros que las presionan los dedos gordos.
“Si en un partido de octubre de 2021 algún jugador del equipo pierde un botín durante el juego, lo que pueden llegar a captar las cámaras, seguramente desatará un escándalo mundial por los agujeros que pueden llegar a aparecer en los calcetines”, consideró el mismo directivo mientras repasaba por internet un tutorial sobre zurcido rápido de medias valiéndose de viejas bombillas eléctricas. “Vamos a pedir a la Federación Española que sea implacable con los que tironean camisetas en los córners. No podemos darnos el lujo de que nos rompan alguna debido a que no tenemos presupuesto para casacas de reemplazo”, dijo y agregó que “en caso inevitable de rotura, la camiseta se remendará, en lo posible con zurcido invisible, y se iniciaran acciones judiciales contra el rival que produjo el desgarro”.
El objetivo de la dirigencia merengue es la utilizar la menor cantidad posible de camisetas para así destinar casi la totalidad de la producción a la venta y de esa forma obtener la mayor cantidad posible de dinero. “Jugador que se pase de cordial e intercambie camiseta con un rival no podrá integrar el equipo hasta que no la recupere”, advierten desde el club.
La búsqueda de fondos obliga también a recurrir a medidas innovadoras y una de las que entusiasma a los dirigentes es la que se aplica en la Argentina desde hace tiempo y que es denominada Día del Club. Como es conocida, una de las características de esta celebración es su inusual movilidad, ya que muchos clubes la aplican sin que necesariamente coincida con alguna fecha histórica o fundacional de la institución. Son una suerte de “días festivos sorpresa” que generalmente aparecen por obra y gracia de decisiones de las comisiones directivas y que normalmente coinciden con un partido al que todos los simpatizantes quieren ir, constituyendo su esencia arrancarle la cabeza a los hinchas para contribuir a las arcas de los clubes por lo que para muchos es el “día más temido”.
“Es una idea genial, que lógicamente aplicaremos cuando los hinchas vuelvan a los estadios porque hoy es inaplicable”, comentó con entusiasmo un allegado a la directiva madridista. “El Día del Club no sólo es bueno por su flexibilidad extrema sino porque el simpatizante está obligado moralmente a pagar su entrada al precio fijado, ya que de lo contrario podría ser señalado como un sujeto que no tiene demasiado incorporados los colores del club”, agrega el vocero.
La directiva de la Casa Blanca también tiene previsto realizar rifas de camisetas oficiales del club de las que seguramente también participarán los propios jugadores acuciados por las severas reducciones de provisión de equipamiento. El número ganador será exhibido como corresponde desde el campo de juego en los entretiempos, a pesar de que desde las bandejas superiores del Bernabéu (cuando vuelva a ser utilizado) va a ser muy difícil de distinguir. “Quien participe de la futura rifa de la casaca debe asegurarse por su cuenta la forma de ver el cartel con el número ganador. Allí va a estar escrito en números romanos y a lápiz. Si el ganador no aparece hasta pasados dos minutos desde la exhibición del cartel, pierde todo derecho a la camiseta, la que se volverá a sortear en el próximo partido de local”, señalan desde la directiva.
Está clara la intención del club de sortear la misma camiseta durante todo el año. Si bien es un objetivo cuestionable desde la ética, lo cierto es que la necesidad tiene cara de hereje.

