El aguante a Messi y compañía en San Juan
Sin ser multitudinario, hubo hinchas que se encargaron de demostrarle el apoyo al seleccionado argentino.
Ese medio centenar de hinchas, muchos padres jóvenes con hijos, esperaron ansiosos este lunes por la noche frente al lujoso hotel donde se aloja la selección con la esperanza de expresarles su apoyo a los futbolistas argentinos, cuando regresaron de la última práctica previa al partido del martes con Colombia. Fueron a mostrarles su respaldo y tenían la ilusión de que ellos, Messi y compañía, lo supieran. Por eso, cuando desde lejos "Leo" levantó su mano al ser uno de los últimos en descender del ómnibus, la mayoría se dio por satisfecha.
Ya había pasado Edgardo Bauza con una sonrisa y gesto de bienestar que se contraponía con el difícil momento que atraviesa, porque aunque nadie se atreva a decirlo y Armando Pérez le haya dado un fuerte respaldo, es imposible asegurar qué pasará con él si Argentina pierde con los colombianos y se aleja cada vez más de su chance de ir al Rusia 2018.

Sin ser multitudes, varios sanjuaninos se movilizaron para estar cerca del seleccionado, con muestras de afecto y señales de respaldo. Aunque las 25 mil entradas aún no estén agotadas (quedan poco menos de dos mil de las más caras), la presencia albiceleste en San Juan no pasó inadvertida, y por eso hubo quienes desafiaron el calor y el viento y se fueron por la tarde a las afueras del estadio del Bicentenario para ver, aunque sea a la distancia, a sus ídolos. Es posible que haya habido más policías que hinchas, pero los que estuvieron hicieron un aguante que valió por mil.
Después, a la noche, a la luz de una luna gigante, la vigilia se repitió frente al hotel que desde este lunes a la mañana hasta el martes después del partido será de uso puro y exclusivo de la delegación albiceleste.
Es que, ante las dificultades, el grupo necesita estar solo y por eso las únicas habitaciones habitadas del hotel son las que ocupan los jugadores, cuerpo técnico y colabodadores.
Así disfruta San Juan de esta visita inédita de la selección por eliminatorias, aunque para el seleccionado casi ni haya lugar para gozar y todo se transforme en obligación.

