Dybala, por un cierre feliz
¿Su último partido? Si Instituto asciende hoy, “la Joya” se despediría de la Gloria. Fue la aparición más explosiva del club en medio siglo.
Habrá sensaciones encontradas, ¿qué duda cabe? Si Instituto cristaliza hoy su sueño de ascenso directo, la postal del festejo no podrá ocultar otra arista no tan feliz: la de ver, casi con seguridad, por última vez a Paulo Dybala vestir la camiseta de la Gloria.
Para "la Joya", todo resultó vertiginoso. Fue tapa de Mundo D el 12 de agosto del año pasado, aun sin haber jugado un minuto en la primera del club de Alta Córdoba y siendo un ilustre desconocido. Sólo dos meses más tarde, el 15 de octubre, ya era, tal vez, una de las principales atracciones del Instituto-River que rompió todos los récords de convocatoria en Córdoba. Claro, a esa altura ya sumaba siete goles y una pila de elogios.
El pibe de Laguna Larga, con apenas 18 años, es el referente del reencuentro de los hinchas albirrojos con la ilusión. Ni siquiera la “sequía” por la que atraviesa –10 partidos sin goles y hasta un penal errado– le empañan una campaña que lo deja entre las apariciones más explosivas que dio el club en los últimos 50 años.
Vertiginoso. Sus 38 partidos consecutivos (los cumplirá hoy) como titular desde su debut, no tienen precedentes en AFA. Y buceando en el archivo para encontrar una aparición similar, hay que remontarse hasta los tiempos de Mario Kempes. "El Matador" arrancó como titular en sus primeros 35 partidos, hasta que debió faltar al ser convocado a la selección nacional.
Como en las mejores películas, Dybala puede cerrar el último capítulo de su campaña en Instituto con un guión soñado: el ascenso. Y si es con un gol suyo, mucho mejor.