Diario de viaje: sensación térmica, ¡ay, Dios!
La ansiedad crece a límites paroxísticos: faltan horas para el debut de la selección en el Mundial y Brasil vive la previa de un modo único.
Temperatura: 28 grados. Humedad: elevada. Sensación térmica: ¡Ay, Dios! Cerca del debut en la Copa, la ansiedad crece a límites paroxísticos. En Copacabana, reducto argentino en Río de Janeiro, las banderas celestes y blancas flamearon desde las tres hasta las cinco de la tarde en un banderazo inédito que convocó a más tres mil argentinos frente al puesto cuatro de la "Prefeitura".
Un par de pelotas pateadas al aire y que caían en cualquier parte (incluso sobre los vehículos que pasaban por la avenida), generó el único conato de nerviosismo con policías que custodiaban la colorida fiesta en la que no faltaron los que mostraban sus habilidades con el balón disfrazados de Messi y las banderas que indicaban la procedencia de los hinchas (había de Instituto y de Talleres, una bandera de San Esteban y hasta un prolijo disfraz de Francisco, portado por un cordobés de La Francia).
“Nos pareció buena idea para llamar la atención”, dice Gabriel Daniele, mientras reparte unos papelitos con la inscripción “Hagan lío” y posa para la gente que quiere “sacarse una foto con el Papa”. Pronto, los conocidos cánticos que mentan a los ingleses, se burlan de los brasileños porque “Maradona es más grande que Pelé” y dejan sentado que los argentinos “somos locales en Brasil” dominan las conversaciones y desembocan en el Himno Nacional.
Unos ingleses despistados se atreven a cruzar en medio el festejo argentino exhibiendo los colores del Newcastle bajo un sonoro abucheo, en tanto dos hinchas de Bosnia Herzegovina son aplaudidos con simpatía y atraviesan indemnes la multitud con sus lustrosas camisetas azules. Mientras, Copacabana sigue su rutina hasta que se pone el sol.
Son muchos los que se aventuran a meterse en el mar con sus tablas de surf o para darse un chapuzón. Los artistas de la arena construyen enormes y complejos castillos, reproducen en tamaño gigante el paisaje de las garotas tomando sol y piden una colaboración a quienes les sacan fotos a esas bellezas improvisadas y únicas.
La de ayer fue una postal de la mezcla babeliana que ofrecen los mundiales, más allá del fútbol. Pero el fútbol se impone y dice que hoy debuta Argentina. Bosnia es un rival accesible y el tridente Messi-Agüero-Di María hace temblar a sus rivales.
Al mismo tiempo, aparecen las prevenciones propias de toda presentación. ¿Atajará bien Romero? ¿Qué función cumplirá Campagnaro? ¿Sostendrá Rojo su lateral? ¡Ay, Dios!