Después de la masacre en Estados Unidos, ¿cómo cuidan a Messi?
Luego del ataque en Orlando, la cuestión de la seguridad de Lionel Messi volvió a ser central para la organización del certamen. En Chicago, una fanática lo rasguñó sin querer.
En estado de shock. Así está Estados Unidos luego de la masacre de ayer en Orlando. Todos los canales de noticias estaban con el tema. El presidente Barack Obama salió a dar una conferencia de prensa dando las condolencias a los familiares de las 50 personas muertas.
La polémica por la portación de armas fue debate en cada canal de TV. Y la Copa América Centenario pasó a un último plano. Si para los medios tradicionales el fútbol es una anécdota, luego de este acto violento será mucho más.
¿Cambió algo en la seguridad del torneo continental? Sigue siendo tan estricta como lo era. Los estadounidenses hacen de la seguridad una cuestión de Estado.
Aunque los hechos violentos siguen pasando. Cuando la delegación argentina arribó al hotel Westin Bellevue de Seattle había policías, y uno en particular que cuidaba a Lionel Messi.
Lo ocurrido con él en Chicago, donde una chica mejicana llamada Norma lo rasguñó cuando que ría un autógrafo, no puede volver a pasar. Dentro del hotel se realizó la conferencia de prensa con Nicolás Gaitán y Marcos Rojo. Había un policía casi de dos metros que no dejaba pasar a nadie que no presente la acreditación.
Rojo se refirió al tema: "Me enteré por un mensaje que me mandó mi señora y me contó lo que pasó. Un poco pega y asusta porque algunos jugadores trajeron a la familia. Preocupa y no es bueno que pasen estas cosas".
En los estadiosPara ingresar hay que pasar por un detector de metales, además se pasa por un escáner manual y no podés ingresar con mochilas o bolsos. Salvo los medios de prensa. Si algún desprevenido lleva una mochila, se la retienen y pueden entrar con una bolsa de plástico transparente que se dan en los ingresos.
En eso son muy estrictos. Este enviado pudo ingresar al estadio en San José, donde Argentina jugó contra Chile, cuatro horas antes del inicio del partido. Pude observar cómo los policías pasaban perros adiestrados por todas las filas de asientos. Los canes olfateaban todo.
Antes de ir a la posición de prensa, circulaba por el estadio con una mochila cargada de computadora, teléfonos, un buzo por si refrescaba y una zapatilla para enchufar todos los cargadores que funcionan en Argentina, no en Estados Unidos.
El público ya entraba de a miles. Hasta que un policía me paró y me preguntó por la mochila. Le mostré la credencial de prensa y me dijo que me tenía que retirar a la zona de periodistas. Que nada tenía que hacer en ese lugar (entre la gente).
Luego del 11 de septiembre de 2001 y las caídas de las Torres Gemelas todo cambió en Estados Unidos. Las medidas de seguridad son más estrictas, se respeta a la autoridad y lo que indican.
Pero siempre ocurren hechos aislados, cada vez más seguidos, de individuos que portan armas y masacran a otros. Ocurrió ayer en Orlando. Se sintió en todo Estados Unidos.

