Temas del día:

Descontrol y mucha admiración por la selección Argentina

La práctica a puertas abiertas de la selección argentina se desmadró al final. Varios brasileños gambetearon a la seguridad y se rindieron a los pies de Messi. ¡Hasta entró un Ronaldinho trucho!

12 de junio de 2014 a las 09:49 a. m.
Redacción La Voz
Descontrol y mucha admiración por la selección Argentina

El torcedor se arrojó de la tribuna, se abalanzó hacia la humanidad de Lionel Messi, se agachó, hizo como que le lustraba los botines al “10” y lo abrazó. Al instante, “Leo” se sacó el buzo y se lo regaló. El intruso no hizo más que agradecer al cielo por semejante momento y por el premio recibido.

Al instante, otro brasileño le dio las dos manos al rosarino, se arrodilló como haciéndole una reverencia y fue sacado a la fuerza. La sonrisa de Messi le sacó dramatismo a una escena que tuvo como protagonistas a un Ronaldinho trucho y al capitán de la selección argentina.

Así, varios más se animaron a gambetear al flojo control de seguridad y se llevaron algún obsequio. Los “saqueadores” del Independencia hicieron de las suyas. Para algunos fue una gran muestra de cariño y admiración. Para otros, una situación muy peligrosa que no terminó siendo más grave de milagro. ¿Y si alguien entraba con un arma queriendo agredir a uno de los protagonistas?

Fue un descontrol el final de la práctica a puertas abiertas en el estadio Independencia del América Futebol Clube. Había comenzado muy tranquilo todo. Desde temprano alrededor de 10 mil personas se acercaron a la cancha del América para presenciar el primer entrenamiento abierto del equipo que dirige Sabella. No fue por iniciativa propia de la delegación nacional sino un requisito de la Fifa para todas las selecciones.

Cuando a las 18.10 ingresó Messi al campo de juego (fue el primero en entrar), las dos tribunas habilitadas deliraron. Lo siguió Sergio Agüero y el resto del plantel argentino.

Imagen de la nota

Era muy llamativo ver cómo la mayoría sacaba su cámara de foto o teléfono, estiraba la mano e intentaba registrar el momento. Es que tener a estrellas del fútbol mundial tan cerca no pasa siempre.

En un 90 por ciento eran brasileños los presentes. Se notaba por los cantitos futboleros. Por lo que gritaban. Por lo que deliraban por ver a los jugadores con la celeste y blanca. El más aclamado fue Messi, luego lo siguieron Ángel Di María, Agüero, Gonzalo Higuaín y… ¡Nicolás Otamendi! El defensor argentino es jugador del Atlético Mineiro, que se quedó afuera de la lista de 23 a último momento, no está en la delegación y los torcedores quisieron demostrarle su afecto (o la reprobación a la decisión final de Sabella).

Poco más de media hora

Sólo 35 minutos duró la práctica, en la cual se festejaba cada acción extraordinaria de los futbolistas. Por ejemplo, un caño que le tiró y concretó Di María a Fernando Gago mientras hacían un “loco”. O las chilenas que ofrecieron Messi y “el Fideo” mientras jugaban un fútbol-tenis. No hicieron nada raro ni tampoco exigieron la “máquina”. Nada que indique cómo formará Argentina frente a Bosnia el domingo en el Maracaná. Ese trabajo táctico ya lo había realizado Sabella por la mañana, a puertas cerradas, en Cidade do Galo.

Lo único llamativo y que fue todo un indicativo de cara al futuro fue el trabajo diferenciado que realizó Rodrigo Palacio. Se movió solo a un costado, sin participar junto al resto de los futbolistas. El delantero se está recuperando de un esguince en el tobillo que sufrió en el amistoso frente a Trinidad y Tobago en el Monumental de Núñez.

A Ezequiel Garay, Javier Mascherano, Gago, Higuaín, Lucas Biglia y Martín Demichelis se los vio trabajar con normalidad. Así que están a disposición de Sabella si pretende contar con ellos para el debut en el Mundial.

El martes, los torcedores habían agotado las entradas que se habían puesto a disposición. Ayer llenaron los 10 mil lugares otorgados y terminó como empezó todo: delirio por Argentina. ¡Sí, brasileños poniéndose de rodillas ante Messi! ¿Alguien lo haría en Argentina con algún futbolista brasileño? Mmm, difícil, casi imposible. Pero eso genera “Leo”. Hasta un país con tanta rivalidad contra nosotros se rinde ante semejante talento.

Lo bueno fue ver la cara de Messi. Está relajado. Como disfrutando de todo esto. Tranquilamente podría haberse asustado al ver a hinchas corriendo hacia su figura. Sin embargo se la bancó, estrechó la mano a más de uno, se abrazó y le regaló una prenda. Ojalá que siga así el domingo en Río de Janeiro… Disfrutando de lo que puede ser su Mundial. Lo que le falta ganar. Él siempre dijo eso, y sería espectacular hacerlo en Brasil, donde tanto lo quieren más allá de las banderas.

Robinson y Tiago, felices

Robinson Olivera, así se llama el Ronaldinho trucho que sorprendió a todos en el estadio Independencia. Hasta al mismísimo Messi que cuando lo vio abrió grande los ojos y se sonrió al comprobar que no era su amigo, excompañero de Barcelona de España.

¿Quién es Robinson? Apenas lo sacó la seguridad, él dio una “conferencia de prensa”. Dijo que tiene 23 años y que trabaja de ¡imitador de Ronaldinho! ¿Qué otra cosa podría hacer? El parecido físico es grandioso y ayuda con los mismos gestos que hace el verdadero.

“Se sorprendió al verme, ja. Fue increíble poder haberle estrechado la mano… Terminé un poco golpeado, pero valió la pena. No pudo darme nada porque ya se lo había dado a otro. Pero no importa. Me voy muy feliz por lo que pasó”, entre risas y rodeado de cámaras y grabadores, Robinson no se cansaba de hablar y hacer el gesto con dos dedos como diciendo “todo bien”.

Otro que entró al campo de juego fue Tiago. “Tengo 12 años y un zaguero argentino me dio el buzo. ¡Qué felicidad que tengo! Fue mi mejor regalo”, emocionado este brasileñito se fue a dormir más feliz que chico con zapatos nuevos. Perdón, con buzo nuevo.

Imagen de la nota

Más de Deportes - Fútbol