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Dejó de ser una misión imposible

Mantener la categoría. Las buenas campañas en el Torneo Apertura de Belgrano, San Martín (SJ), Rafaela y Unión rompieron el molde que se venía repitiendo en campeonatos pasados. Sólo un muy mal Clausura los dejará sin Primera.

31 de enero de 2012 a las 10:18 a. m.
Daniel Guiñazú, especial desde Buenos Aires
Dejó de ser una misión imposible

A 10 días del arranque del Torneo Clausura, en el segundo fin de semana de febrero, todos los equipos de Primera División ya están en la recta final de la puesta a punto.

Pero cuatro de ellos, Belgrano, Atlético de Rafaela, Unión y San Martín de San Juan tendrán un objetivo adicional a cumplir.

Estos clubes, ascendidos a la categoría máxima a mediados de 2010, deberán reiterar las muy buenas campañas reali­zadas en el último Torneo Apertura para afirmar su pretensión de permanecer en Primera.

Belgrano (31 puntos), San Martín de San Juan y Atlético de Rafaela (26), y Unión (25) han tenido hasta aquí un recorrido exitoso en el círculo privilegiado.

Tan es así que, a mitad de camino de la temporada 2011/2012 ninguno de ellos está en zona de descenso directo o reválida (Unión arrancará con el 16º promedio de la categoría) y todos han podido conservar los mismos técnicos que tenían en el comienzo del campeonato. Ricardo Zielinski, Daniel Garnero, Frank Kudelka y Carlos Trullet atravesaron las 19 fechas sin que su continuidad nunca haya sido cuestionada.

No resulta usual en el fútbol argentino que todos los equipos ascendidos a Primera tengan rendimientos tan buenos en su primer año en la división.

Históricamente, no ha sido así. De hecho, los dos primeros clubes que subieron a la A, Almagro (1937) y Argentino de Quilmes (1938) se fueron a la B al año siguiente y en las últimas cuatro temporadas, lo mismo les sucedió a San Martín de San Juan y Olimpo (2008), San Martín de Tucumán (2009), Chacarita y Atlético Tucumán (2010), y Quilmes (2011).

El mismo Belgrano pasó por esta experiencia en 2007 tras haberle ganado la promoción a Olimpo un año antes. Pero ahora las cosas han sido diferentes. Los que suben han dejado de ser los máximos candidatos a bajar al toque. Y este nuevo fenómeno le ha complicado la vida a otros equipos que, como All Boys y San Lorenzo (hoy en reválida) y Tigre y Olimpo (por ahora en descenso directo) acaso estarían más desahogados si cordobeses, rafaelinos, santafesinos y sanjuaninos no hubieran cosechado todo lo que terminaron cosechando.

¿Se han achicado las distancias entre los equipos de la A y los de la B Nacional? ¿Han mejorado los conjuntos del ascenso al mismo tiempo que han declinado los de la máxima división? Hay de todo un poco. Pero da la impresión de que el salto que hoy deben dar los ascendidos para hacer pie en Primera es más corto que el que debían dar hace 15 ó 20 años, los equipos en la misma situación. Se necesita menos para quedarse en la A.Además, hay otro dato. A diferencia de lo que sucedía antes, cuando un equipo que ascendía, se hacía a nuevo y renovaba casi por completo su plantel, trayendo jugadores caros con experiencia de Primera que demoraban en ensamblarse y terminaban comprometiendo las finanzas, en los dos últimos mercados de pases los cuatro clubes que subieron apostaron a la continuidad de quienes ya estaban y sólo trajeron refuerzos muy puntuales y de bajo perfil.De hecho, tras haber ascendido, Belgrano se reforzó lo necesario. Se quedó la mayoría de los futbolistas que mandaron a River a la B y arribaron Andrés Silvera, Esteban "Teté" Gonzalez, Federico Mancuello, Alejandro Lembo, Hernán Grana, Juan Facundo Quiroga y Federico Almerares, de los cuales sólo Lembo y Quiroga actuaron con continuidad. Ahora llegó Marco Pérez y hoy se confirmaría lo de Matías Giménez.

La misma política austera y prudente aplicaron, como similares buenos resultados, Rafaela, San Martín de San Juan y Unión a la hora de potenciarse. Y la reiteraron para el inminente Torneo Clausura. Cuando el desafío es conservar lo que ya se ganó e ir por más.

La meta de los 50 puntos en la temporada necesarios para quedar a salvo del descenso o la reválida no parece distante.

Belgrano requiere 19 puntos más para ponerse a resguardo a todo. San Martín de San Juan y Unión necesitan 24 y Rafaela, 25. Deberán hacer el esfuerzo.

La permanencia en Primera División para los recién ascendidos, en principio, dejó de ser una misión imposible.