Darío Franco: el rival más difícil somos nosotros mismos
El entrenador de Instituto resalta la manera de jugar de su equipo. Afirma que si logran mantener el nivel del último semestre, podrán seguir entre los equipos de arriba y llegar a las fechas finales del torneo con posibilidades de pelear cosas importante
"Mi bandera de vida es luchar por ser alguien importante en lo que decida hacer. No ser uno más, sino tratar de sobresalir", dice Darío Franco. Su definición puede explicar por qué es tan obsesivo, meticuloso y perseverante en la conducción de Instituto. Y no lo hace a cualquier costo, sino que con una propuesta de juego saludable a los ojos del futbolero de buen gusto. En eso, Franco sobresale.Al regresar de sus vacaciones, Franco pasó por su Cruz Alta natal y, muy distendido, atendió a Mundo D. El DT de la Gloria espera el 2012, con la expectativa que su equipo mantenga el nivel que lo llevó a ser el puntero de la Primera B Nacional y, así, cumplir el objetivo más deseado. "Tengo las mejores expectativas para la última parte del torneo, que es la más complicada y difícil. Vamos a encontrar equipos que no han andado bien en la primera parte y que están obligados a mejorar; y a otros que han estado bien, entre los cuáles nos incluimos, que seguro serán más complicados porque también tienen intenciones de ascender", dijo el DT. "Pero lo más importante es tratar de mantener esta forma de jugar: la intención, la agresividad del equipo para recuperar la pelota y la solidaridad que se manifiesta dentro del campo de juego. Estamos ocupados en mantener el buen ambiente que hubo en el semestre que pasó. De ser así, seguramente estaremos cerca de los primeros. Si podemos mantenernos entre los primeros en las últimas 10 fechas, después podemos pensar en algo importante", agregó.–¿Qué sentís cuando la gente dice "el Instituto de Franco", al identificar al equipo con tu estilo de juego?–Eso me deja tranquilo porque habla de que hay una idea que se ve, que el equipo ha logrado manifestar en la cancha y con la cual la gente está identificada. Y hay que sumarles a todos los jugadores. Sin dudas que ellos ocupan un rol clave y fundamental dentro de esta idea porque si bien, uno propone, habla y entrena, son ellos los que las llevan a cabo.–En tu carrera de DT, ¿en qué lugar ponés a Instituto?–Soy apenas un principiante... jajá.–¿Por funcionamiento, es el mejor equipo que dirigiste?–Sí, yo diría que sí. Lo que hicimos en San Juan, todo el tiempo que estuvimos, también fue muy bueno. Si bien fuimos cesados después de la cuarta fecha de la segunda rueda, el equipo estaba cuarto, en zona de promoción, y después, el equipo que armamos ascendió, así que también fue muy bueno. A lo mejor lo de este año cobra más importancia porque se terminó primero y, en esta parte, fuimos un equipo bastante equilibrado y sólido, con una sola derrota, con muy pocos goles recibidos, muchos goles convertidos y se logró esta cantidad de puntos intentando jugar bien. De alguna manera se rompió con ese mito que cuando uno quiere ganar lo hace de cualquier forma. Buscamos el resultado con una forma, con una idea, que gracias a Dios, hasta el día de hoy, nos dio resultado, que es la de jugar con la pelota por el suelo.–¿Sentirán la baja de Facundo Erpen?–Esperemos que no. Yo lo he dicho antes de llegar, que me sorprendía que no estuviera en un equipo de Primera. Nosotros lo sufrimos, pero a la vez, en mi caso, estoy muy contento de que él haya podido dar ese salto hacia un equipo de primera, del exterior, que bien merecido se lo tiene. Por otro lado, creo que lo podemos reemplazar con los chicos que ya están, como Alejandro Rébola o Lucas Bustos, que cuando tuvo que jugar como central lo hizo muy bien. Sills, que prácticamente está hecho, nos puede ayudar en esa posición. Creo que lo podemos reemplazar.–¿Vendrá alguien más aparte de Sills? Desde la dirigencia dicen que está complicado.–La idea es reforzarnos, optar por ocupar las dos plazas que el reglamento nos permite.–¿Nadaya entra en tus planes?–No, Diego no entra en planes. Sé que vuelve al club y que ocuparía una plaza, pero no entra en planes.–¿Qué otro refuerzo querés?–Estamos viendo. Puede ser un wing izquierdo, con características de delantero o un volante "mixto", que pueda jugar por derecha o izquierda.–¿Cuál será el rival más difícil para pelear el ascenso?–El rival más difícil para pelear el ascenso vamos a ser nosotros mismos. Sin duda que así va a ser. Nuestro rival es Instituto. Si mantenemos el intento de jugar, aun sabiendo los rivales que vamos a enfrentar, y la agresividad a la hora de recuperar la pelota, seguramente estaremos entre los primeros. De no ser así, vamos a sufrir.En casa, igualEmiliano, de 17 años; David, de 14, y Camila, de 12, los hijos de Franco, no tienen muchos más privilegios que los jugadores a la hora de escuchar al entrenador. –En la vida diaria, ¿sos tan exigente como se te ve en el trato con los jugadores?–Soy tranquilo en la vida diaria, pero sí, con mis hijos trato de que se exijan. Que valoren lo que tienen, pero que se autoexijan y que luchen por ser alguien importante en la vida. Que a lo que decidan hacer le pongan mucha pasión e intensidad. Que traten de sobresalir y no ser uno más. Esa es mi bandera de vida: luchar por ser alguien importante en lo que decida hacer. No ser uno más, sino tratar de sobresalir. Después, lo más importante, es intentar ser cada día mejor persona. Eso es lo mejor que uno les puede dejar a sus hijos.–¿Y te dicen algo cuando te ven por la tele tan enérgico?–Se ríen, ya están acostumbrados.–¿Vos con ellos sos así?–En algunos momentos sí, me pongo así, enérgico, si hace falta. Sobre todo mis dos hijos más grandes, me hacen muchas bromas y me cargan mucho. Como me conocen que soy así, de enojarme rápido, se la pasan haciéndome bromas para enojarme más todavía.Y parece que iba a haber enojos en la tarde de Cruz Alta, donde el entrenador se preparaba para un partido familiar. "En el picado tenemos un equipo con mi hermano (Hernán) y vamos a jugar contra el equipo de mi hijo más grande. Yo juego atrás, 'Pichi' va al medio. Imaginate que el partido recién se termina cuando vamos ganando nosotros. Si no, no se termina".
La misma idea, que el campeonato de la Primera B Nacional termine con el equipo de Darío Franco arriba, es el deseo que tiene todo el pueblo albirrojo.