Crece la disputa en el vestuario del PSG: Cavani, ausente en el cumpleaños de Thiago Silva
El uruguayo no estuvo en el festejo del capitán y la semana pasada las charlas de la directiva con los futbolistas no dieron resultado.
El capitán del París Saint-Germain (PSG), el brasileño Thiago Silva, celebró en un salón del Parque de los Príncipes una fiesta por su 33 cumpleaños a la que asistió casi todo el plantel.
Según la radio "RMC", solo faltaron a la llamada de Thiago Silva Edinson Cavani, el alemán Julian Draxler y el francés Layvin Kurzawa.
El convite tuvo lugar en un salón del Parque de los Príncipes especialmente decorado con toques brasileños por la esposa de Thiago Silva, señaló la emisora.
Asistieron los otros brasileños del plantel -Neymar, Dani Alves, Marquinhos y Lucas-, además del delantero galo Kylian Mbappé y del centrocampista italiano Marco Verratti.
El cuerpo técnico estuvo también representado por un brasileño, el exfutbolista Maxwell, que hace las veces de contacto entre el vestuario y la dirección.
La fiesta tuvo lugar a pocos días de que el PSG reciba el miércoles al Bayern de Múnich en la fase de grupos de la Liga de Campeones y en un contexto en el que la unidad del grupo parece comprometida.

Las disensiones sobre quién es el encargado de lanzar los penales parecen haber resquebrajado esa unidad, después de que Cavani y Neymar se disputaran el lanzamiento de una pena máxima.
Según indicó este lunes el sitio de El País de España, la semana pasada hubo negociaciones de los directivos del club para intentar limar asperezas.
Acá, un estracto de la nota:
Nasser Al-Khelaifi, el presidente del PSG, envió la pasada semana un intermediario a ofrecer dinero a Edinson Cavani, máximo goleador del equipo, a cambio de que renunciara a lanzar los penaltis en favor de Neymar Júnior. La propuesta consistía en mejorar su contrato: ahí donde el club se comprometía a pagarle una prima de un millón de euros en caso de ser máximo goleador de la Ligue 1, Al-Khelaifi le ofrecía consolidarle esa cantidad. Marcara o no marcara goles. Según dos fuentes próximas al PSG, el dirigente esperaba pacificar así un vestuario revuelto que evidencia la crisis cada vez que Neymar y Cavani se pelean por lanzar los penaltis. Su intento fue en vano.
Cavani emitió una respuesta tajante. Dijo que no le interesaba el dinero. Si el club quería pagarle más, no se opondría, pero los penaltis los seguiría tirando él pues llevaba cuatro años trabajando para el PSG, era el tercer capitán, y se había ganado esa forma de dignidad.
Al-Khelaifi, según las mismas fuentes, también envió emisarios a tantear a Neymar. Con zalamerías le invitaron a olvidarse de los penaltis. Le dijeron que él era un jugador total y le sugirieron que el rey del equipo debía actuar con magnanimidad cediéndole la gracia del tiro penal al nueve, que vive del gol. Neymar no comprendió esta lógica.
El brasileño, de 25 años, se fue el domingo pasado de fiesta a Londres en su jet privado y al regresar, el miércoles, se dedicó a inquirir por la respuesta de Cavani en un clima de tensión sin precedentes en el club francés. El presidente Al-Khelaifi, el entrenador Unai Emery, el director deportivo Antero Henrique, y los capitanes Thiago Silva y Thiago Motta, no han dejado de moverse para aproximar a las partes. Cuando le anunciaron la decisión inflexible de Cavani, la reacción de Neymar fue airada. Este viernes alegó que le dolía un pie y Emery le quitó de la lista para jugar el sábado en Montpellier. El PSG jugó su peor partido de la temporada antes de empatar 0-0.
