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Una corajeada de Zapata valió tres puntos para Instituto

A los 43 del complemento y con un esguince en su pie derecho, el volante provocó la jugada del penal que le dio a la Gloria el 3-2 definitivo ante San Martín, en Tucumán.

02 de mayo de 2011 a las 12:12 a. m.
Marcos Russo (enviado especial a Tucumán)
Una corajeada de Zapata valió tres puntos para Instituto

El coraje es la virtud que define la fuerza de voluntad que alguien tiene para llevar adelante una acción a pesar de los impedimentos que se le presentan. Y qué bien que le cabe a Martín Zapata por la guapeza en la jugada clave con la que Instituto consiguió el triunfo en Tucumán, por 3-2 contra San Martín.

A los 43 minutos del complemento, del complicado partido de la noche del sábado, el volante albirrojo recibió de Juan Casado y encaró.

Tenía al frente a tres rivales y decidió tirarla larga por el medio. Ledesma y Vera se chocaron entre sí y el debutante Martínez atinó a frenarlo tomándolo de la camiseta fuera del área. Lo intentó, pero no pudo porque Martín siguió corriendo porque veía la posibilidad concreta. Y llegó a puntearla antes que el arquero Julio López, quien, cuando se veía vencido, no tuvo otra que bajarlo. ¡Penal para Instituto! Y eso, por el coraje de Zapata.

Además del cansancio luego de 88 minutos de juego, hay que sumarle el fuerte dolor que un rebelde esguince en su pie derecho tiene a maltraer desde hace mucho a Zapata y que lo llevaba a caminar con dificultad. Por eso, el volante le cedió la oportunidad a Leandro Lázzaro para que pateara el penal que aseguró la victoria de la Gloria.

"El agarrón era afuera. Fue un segundo en que se me pasó por la cabeza tirarme o no, pero lo vi a Lázzaro a la izquierda y quería tocársela. Cuando zafo, sigo, la punteo para el costado y el arquero me hizo penal", contó con sinceridad.

"Estaba muerto y con el dolor del pie no estaba seguro para pegarle. Llegué con mucho dolor al final y, entre el miedo de pegarle a la pelota y el ahogo por el cansancio, preferí dejarlo a Leandro que estaba mejor. Tenía muchas ganas de patearlo y hacer el gol, pero en ese momento pensé en el bien del equipo", agregó.

–¿Valió la pena seguir hasta el final?–Es que no quiero salir nunca. Contra Belgrano el dolor era mucho más fuerte. Sé que a veces no puedo, pero quiero seguir siempre en el partido y hoy (por el sábado) valió la pena.

–¿Cuánto valorás esta victoria?–Es importante. Sirve muchísimo para nosotros y para lo que viene. Estuvimos dos veces abajo en el resultado y lo dimos vuelta. No podíamos ni empatar porque se nos alejaban todos porque habían ganado Patronato y Gimnasia. Había perdido San Juan y era bueno acercarse. Necesitábamos los tres puntos como fuera y estamos muy contentos por eso.

"Ojalá sea el despegue para llegar a la promoción", se esperanzó y, sobre qué resultado prefiere de Belgrano-Atlético, dijo: "Que se 'maten' entre ellos. Nosotros ya ganamos".

Revancha

Otro destacado en la noche tucumana fue Alejandro Rébola. Primero sufrió como todos sus compañeros al "Ratón" Ibáñez. Precisamente el delantero se le escapó en el 0-1. Pero el defensor de Colazo tendría incidencia clave en el partido. Primero fue víctima del penal del 1-1, y cuando la Gloria estaba 1-2, convirtió el 2-2 con un tremendo cabezazo al ángulo.

"Gracias a Dios se me dio hacer el gol. Hace mucho que lo esperaba y mejor con un triunfo que nos sirve para ganar confianza y estar tranquilos. No hay que relajarse porque el sábado tenemos un partido muy difícil con Central", contó.

Rébola resaltó la mejoría en la marca para el segundo tiempo: "En el primer tiempo me costó un poco porque hacía mucho que no jugaba, pero en el segundo me fui afianzando, tomando confianza y lo pudimos manejar bien".

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