Copa Sudamericana: Independiente campeón
El rojo se quedó con el título, tras vencer a Goiás de Brasil en definición por penales. Después de 15 años volvió a festejar la consagración en un torneo internacional.
¿Debió sufrir tanto el viejo Independiente para volver a conseguir otra copa internacional? Y la respuesta es decididamente sí. Anoche, en Avellaneda, en su nuevo estadio, Independiente derrotó por penales en una final para el infarto a Goiás de Brasil, después de derrotarlo a lo largo de 120 minutos de juego por 3 a 1, un resultado que no le alcanzó para alzarse con la copa durante el juego, debiendo llegar así a la definición de los 12 pasos.Tal como venía barajada esta final desde Brasil, era previsible que al nuevo estadio de Avellaneda los hinchas llegaran a sufrir. Aún así, 40 mil almas le pusieron un marco tan magnífico, que evidentemente confiaban que el Rojo iba a torcer la historia después del viaje a Brasil y estaban dispuesto a bancarse los padecimientos que el partido trajera aparejado.
Arranque a puro gol
Independiente empezó a construir su ilusión de sumar una nueva copa a partir del momento mismo en que empezó a rodar la pelota, fundamentado no tanto en un fútbol vistoso, ni delicado, ni cuidado, sino en su empuje, apurado por las urgencias con las que había regresado de Brasil.
Esa urgencia de meter la pelota adentro como fuera consiguió sus frutos a los 19 minutos, a partir de una jugada de pizarrón con una pelota parada que llegó a los pies de Nicolás Martínez, para que éste lanzara un centro donde más duele, en el arco brasileño, y luego de una tapada inicial del Harlei, la pelota le cayó a Julián Velázquez para que éste inflara la red.
El gol significó un grito de desahogo y un baldazo de tranquilidad para el local, que veía que el Goiás se estaba tornando demasiado duro.
Pero esa alegría desbordante duró tres minutos, porque en un desborde por izquierda, el sector más flojo de la defensa roja en el primer tiempo, Rafael Moura conectó un centro cabeceando por encima de Navarro. Había que empezar de nuevo.
Tras unos segundos de silencio, se reinició el aliento y los embates ofensivos del Diablo. A los 23, Tuzzio no pudo conectar debajo del arco una pelota que Battión le había bajado de cabeza, pero a los 26 Facundo Parra, incansable, puso su pierna para taponar un rechazo brasileño, la pelota le pegó en la rodilla y le pasó por arriba al arquero Harlei. Esta vez el rebote le favoreció a Independiente, algo que no había ocurrido en el primer gol de Goiás en Brasil.
Siguió el partido en la misma tónica y a los 34m Parra, decidido a hacer olvidar la ausencia del expulsado Andrés Silvera, tocó desde el suelo con la punta del botín un centro del "Patito" Rodríguez –virtualmente sentado– para poner el 3-1 y desatar el mayor festejo rojo en lo que iba del partido.
Sufrir para gozar
Cuando parecía que con un poco de esfuerzo futbolístico más Independiente iba a lograr el gol de la copa, el Goiás reaccionó y se adueñó de la pelota. Con esa sencilla pero nada fácil táctica neutralizó a los Diablos Rojos y erigió en figura al arquero Hilario Navarro, que debió esforzarse dos veces para sacarle el gol a Moura, la figura del equipo contrario. No sólo eso, sino que a los 44 minutos de ese segundo tiempo, cuando Independiente ya no tenía reacción, el propio Moura se comió solo el gol sobre el palo derecho del Hilario. Se llegó al alargue, que fue un padecimiento para Independiente, dentro de la cancha y también en las tribunas. Sus hinchas advertían que el equipo se había quedado irremediablemente sin piernas, sin aire y sin resto.Goiás intuyó que podía darle el golpe de gracia al equipo argentino, pero todo Independiente se las arregló, casi arrastrándose por la cancha, para mantener el 3-1. El poste derecho de Hilario volvió a salvar a Independiente al minuto del segundo tiempo del suplementario. Por entonces, ya todos pedían los penales. Adentro y fuera de la cancha.
Lo que pasó desde los 12 pasos quedará una vez más marcado en la historia de triunfos del equipo rojo. Cuando el penal de Eduardo Tuzzio infló la red, muchos se destaparon los ojos y se desató un infierno. El estadio que tanto dinero le llevó a Independiente y que con su cemento nuevo albergaba por primera vez una final de campeonato, había sido bendecido por la tradición copera de Independiente de Avellaneda.
Formaciones
Independiente: Hilario Navarro; Eduardo Tuzzio, Carlos Matheu y Julián Velázquez; Nicolás Cabrera, Roberto Battión, Hernán Fredes y Lucas Mareque; Nicolás Martínez, Patricio Rodríguez y Facundo Parra. DT: Antonio Mohamed.
Goiás: Harlei; Ernando, Rafael Toloi y Marcao; Douglas, Carlos Alberto, Marcelo Costa, Amaral y Wellington Saci; Otacilio Neto y Rafael Moura. DT: Artur Neto.
Arbitro: Oscar Ruiz (Colombia).
Estadio: Libertadores de América.