La copa y la fiesta fueron para Brasil
Argentina cayó 2-0. La selección de Alejandro Sabella perdió su invicto justo ante su clásico rival, que se quedó con la primera edición del Superclásico de las Américas. Lucas y Emiliano Papa, en contra, marcaron los goles.
El seleccionado argentino, en su primera competencia oficial bajo la conducción técnica de Alejandro Sabella, perdió el Superclásico de las Américas contra Brasil, que se impuso por 2 a 0 en el partido revancha, llevado a cabo en el Estadio Olímpico de Pará.
Los goles del conjunto brasileño fueron anotados por Lucas y Emiliano Papa (en contra), a los 8m y 30m del segundo tiempo.
Al conjunto de Sabella, como suele ocurrirles a los equipos argentinos cada vez que visitan Brasil, le costó adaptarse a las dimensiones del campo de juego del “Mangueirao”.
Con un esquema de 3-5-1-1, similar al que utilizaba en Estudiantes, el DT apostó en la teoría a pelear la pelota en el medio, llevarla para que Viatri la aguantara entre los centrales y sorprender, al mejor estilo Enzo Pérez en aquel "Pincha", con las subidas de Pillud y Augusto por derecha y de Papa por izquierda. Pero Argentina perdió la batalla en el medio, en el que Lucas se hizo dueño estratégico del terreno.
Las proyecciones continuas de Danilo y, sobre todo, de Bruno Cortés, además les restaron libertad a los carrileros argentinos para las incursiones ofensivas: en consecuencia Viatri quedó aislado y Montillo apenas tuvo contacto con la pelota.
Brasil, apoyado por su multitud, tomó confianza. Con Ronaldinho, a pesar de sus intermitencias, y más que nada con Neymar. La joven estrella brasileña fue protagonista de las mejores llegadas de su equipo y de la etapa.
En el balance de los 45 iniciales, Argentina no sufrió en defensa en proporción al dominio al que fue sometido, pero en el arco contrario sólo se acercó con un centro frontal que Desábato no llegó a cabecear.
Llegan los goles
Augusto Fernández tuvo el gol en la primera chance clara del complemento (a los 7m pero perdió el mano a mano con Jefferson) y, paradójicamente, Brasil anotó en la jugada siguiente, con un contragolpe de manual.
Los de Mano Menezes aprovecharon un despeje y Lucas, vertical, se fue solo desde el mediocampo hasta el arco de Orión, que demoró la salida y le permitió una buena definición al brasileño.
Argentina sintió el golpe. Sabella intentó claridad en el medio con el ingreso de Bolatti por Canteros (figura en la ida, esta vez completamente inexpresivo), pero no funcionó. Apenas le quedaron los intentos personales de Augusto, incansable, de ida y vuelta.
A Brasil, la ventaja le sacó presión, le dio desenvoltura, abrió la puerta para la desfachatez de Neymar y Ronaldinho: los cracks resolvieron deleitar a la tribuna y liquidaron el juego. Fue a los 30m, con un centro de Fred que entre Neymar y Papa mandaron al fondo de la red.
Antes había quedado un “engaño” para el recuerdo de Neymar a Cellay (el de Estudiantes se quedó parado ante una serie de amagues del joven del Santos, que se terminó escapando y envió el centro), y después los últimos intentos argentinos por descontar, entre ellos un remate de Pillud que Jefferson sacó al corner y otro de Viatri también tapado por el arquero.
No hubo caso. El 2-0 se mantuvo inalterable y la primera prueba “oficial” de Sabella al frente del seleccionado fue derrota, ante el “ole” apasionado e hiriente de los rivales de siempre.
SíntesisBrasil: Jefferson; Danilo, Dedé, Rever, Bruno Cortés; Ralf, Rómulo, Lucas; Ronaldinho; Neymar y Borges. Director técnico: Mano Menezes.
Argentina: Agustín Orion; Iván Pillud, Christian Cellay, Sebastián Domínguez, Leandro Desábato, Emiliano Papa; Augusto Fernández, Héctor Canteros, Pablo Guiñazú; Walter Montillo; y, Lucas Viatri. Entrenador: Alejandro Sabella.
Goles: en el segundo tiempo, a los 8 minutos, Lucas(B); a los 30, Neymar(B).
Cambios: en el segundo tiempo, a los 14 minutos, Mario Bolatti por Canteros(A); a los 24, Diego Souza por Lucas(B); a los 28, Fred por Borges(B); a los 32, Pablo Mouche por Pillud(A); a los 40, Kléber por Bruno Cortés(B).
Arbitro: Jorge Larrionda (Uruguay).
Estadio Olímpico de Pará.