Contra Boca, el Pirata se ahogó en su propia impotencia: las calificaciones
Belgrano dio un paso en falso en la Bombonera. Faltó juego y fue incapaz de reponerse a los goles del Xeneize. Con poco, Boca goleó al equipo cordobés, que sólo contó con una situación clara.
Belgrano se ahogó en su propia impotencia. Se armó para aguantar el partido. Y cuando el trámite lo obligó a una respuesta diferente, después del gol y la expulsión de Carlos Tevez, el equipo del "Teté" González careció de respuestas en todos los planos.
En lo futbolístico, en lo físico y en lo táctico, la “B” casi nunca dio la talla. Tanto que a los 90 minutos de juego, le sobraron los últimos 45. El pescado estuvo definitivamente vendido luego del golazo de tiro libre que el cordobés Cristian Pavón anotó en el minuto final de la primera etapa.
Llamó la atención la escasa agresividad con la que el Celeste asumió el compromiso de ayer en una Bombonera repleta. Quedó claro que vino a esperar lo que el partido le deparaba sin pretender algo más.
Y no hubo plan B para aplicar cuando el plan A, el 4-1-4-1 con el que Belgrano arrancó, quedó herido de “muerte” por el gol de Tevez a los 32 minutos del primer tiempo.
Ni siquiera la tarjeta roja que el árbitro Germán Delfino le mostró tres minutos después al crack de Boca por un irresponsable insulto a la vista de todos tras una amonestación, ejerció en la “B” el efecto de un revulsivo.
El equipo siguió aferrado a la espera. Y cuando en la segunda etapa se adelantó en la cancha y tuvo más la pelota, dejó en evidencia su tibieza, sus pocas ideas, su escasa vocación ganadora.

Cambios que hicieron pocoDe regreso para los 45 minutos finales, "Teté" González movió el banco. Puso a Matías Suárez por Iván Etevenaux y a Nahuel Luján por Germán Gaitán y plantó un 4-3-3 con Luján y Alanis bien abiertos por los costados.
Pero nada surtió efecto. “El Oreja” fue la viva imagen de la intrascendencia. Y aunque Luján se movió bastante por la derecha y armó un tándem interesante con las subidas de Renzo Saravia por ese sector, el arco de Guillermo Sara terminó siendo para Belgrano un punto en la lejanía.
Mauro Obolo tuvo la única situación más o menos clara a los 26 minutos. Y la desaprovechó solo, mano a mano con el arquero xeneize, cuando parecía más sencillo convertirla que malograrla.
Si la pasividad celeste pudiera resumirse en dos imágenes, el primer y el tercer gol de Boca resultarían suficientes.
En el tanto de Tevez, Álvarez Suárez perdió una pelota sencilla en la mitad de la cancha y “Carlitos” avanzó casi 35 metros sin que ningún jugador cordobés se le arrimara, siquiera para hacerle sombra. Tuvo tiempo y espacio de sobra para pensar la jugada y ejecutarla. Y así lo hizo, con belleza y eficacia.
En el de Fabra, Belgrano ejecutó mal un corner, quedó muy mal parado en el fondo, Saravia no pudo rechazar y el lateral colombiano, flanqueado por Vergini, corrió más de media cancha sin ninguna compañía y definió con clase después de venderle un amago a la quietud de Juan Carlos Olave. Debe haber sido el gol más sencillo de la historia de Boca.
De ninguna manera el equipo de los mellizos Barros Schelotto fue una maravilla. Y aún así le alcanzó para ganar sin sobresaltos, lo que refleja más lo que fue Belgrano que el verdadero nivel de la producción boquense.
Algunos enganches de Ricardo Centurión (imparable por los costados), un par de corridas no siempre bien concluidas de Pavón, la movilidad y el toque de Pablo Pérez en la mitad de la cancha, y Tevez metiendo buenas pelotas entre líneas, bastaron y sobraron para redondear una sensación de superioridad que la inexpresividad celeste, más que su propio y real poderío, tornó inalcanzable e irreversible.
A la luz del 0-3, seguramente será puesta en tela de juicio la decisión de “Teté” González de reservar algunos jugadores (José Rojas, Sebastián Luna, Federico Lértora, Matías Suárez, Jorge Velázquez y Claudio Bieler) para el desquite del jueves ante Estudiantes por la Copa Sudamericana.
Pero no se trató sólo de que los circunstanciales suplentes jugaron menos que los circunstanciales titulares.
Faltó juego, no hubo confianza en las propias fuerzas. Y llegado el momento de cambiar, el rumbo a la derrota se mantuvo inalterable.
Dio un paso en falso Belgrano. Perdió sin atenuantes, con los brazos caídos. Casi sin ejercer oposición. Y lo hizo a la vista de todos. Sin poder ocultar una actuación que de bueno no tuvo casi nada y de malo, tuvo casi todo.

EsquemaBelgrano comenzó con un 4-1-4-1, con Mario Bolatti delante de la línea de cuatro del fondo y con Mauro Obolo como única punta. Después cambió a un 4-3-3 hasta que se fue expulsado de Federico Álvarez.
Síntesis, con calificacionesBocaGuillermo Sara (6)..........................Gino Peruzzi (6)Santiago Vergini (5)Fernando Tobio (6)Frank Fabra (7).....................Pablo Pérez (7)Andrés Cubas (6)........................Cristian Pavón (6)Carlos Tevez (c) (5)R. Centurión (7).......................Walter Bou (5)DT: B. Schelotto
BelgranoJuan C. Olave (4).......................Renzo Saravia (5)Cristian Lema (4)L. Aveldaño (c) (5)Federico Álvarez (3)...........................Ivan Etevenaux (5)Mario Bolatti (5)Germán Gaitán (4)G. Álvarez Suárez (4)Gabriel Alanis (6).........................Mauro Obolo (4)DT: E. González
Goles: PT, 32m Tevez (Boca) y 45m Pavón (Boca). ST, 38m Fabra (Belgrano).
Cambios: ST, al comenzar, N. Luján (6) por Gaitán (Belgrano) y M. Suárez (4) por Etevenaux (Belgrano), 33m C. Pereyra por Alanis (Belgrano), 35m Fernando Zuqui por Pavón (Boca), 39m D. Benedetto por Bou (Boca) y Federico Carrizo por Centurión (Boca).
Amonestados: Lema, Álvarez, Álvarez Suárez y Bolatti (Belgrano).
Expulsados: PT, 35m Tevez (Boca). ST, 28m Álvarez (Belgrano).
Árbitro: Germán Delfino (bien).
Estadio: Boca.
Campo de juego: muy bueno. Suplentes: A. Werner, J. Insaurralde, J. Silva y L. Jara (Boca). Germán Montoya, Esteban Espíndola, Federico Lértora y J. Velázquez (Belgrano).