Conformidad y crítica en Belgrano
Un poco de cada cosa. El técnico y los jugadores celestes rescataron el empuje que tuvo el equipo, pero, al mismo tiempo, reprocharon el planteo de los jujeños y cuestionaron al árbitro Capraro.
En el vestuario de Belgrano se respiraba un sutil aire de tranquilidad. Si bien nadie quedó conforme por el empate, la sensación final fue que al menos se buscó algo más que el escuálido punto que quedó en casa.Gimnasia había impuesto su juego de orden y especulación y el Pirata supo abrir el cerrojo. "Jugamos ante un rival difícil. Buscamos por todos lados. Siempre fuimos para adelante a buscar el resultado. Fue difícil. También hay que ver lo que proponía Gimnasia. Nada...", expresó Luis Ernesto Sosa en un rápido análisis de lo que había ocurrido minutos antes.El uruguayo cuestionó la propuesta de su rival, y la comparó con la de Unión, el rival del fin de semana pasado al que Belgrano goleó 3-0. "Este partido fue diferente. Unión es un equipo que sale a buscar el partido. En cambio Gimnasia sale a destruir, a hacer tiempo, y encima con árbitro permisivo", disparó el DT, quien eligió el segundo tiempo como referencia. "En la segunda parte creo que hicimos méritos como para quedarnos con el partido. Pero si no convertís...".
Siete días atrás, una goleada en Santa Fe. Ayer, una igualdad en Alberdi. De la contundencia a la impotencia. ¿Dos caras de un mismo equipo?
Sosa responde: “Creo que Belgrano es un poco las dos cosas. Me quedo con la solidez del otro día y el empuje de hoy”, argumentó.
Apunten al árbitro
La reprobación con la que el público despidió al juez José Capraro sonó como una sinfonía amarga. Los jugadores también lo criticaron, sobre todo por el penal y la dura falta sobre Cuevas de Carretero, que ni siquiera fue amonestado. “Parece que es muy fácil para algunos árbitros dirigir acá. La jugada previa (al penal) tampoco fue córner. Son decisiones que parecen intrascendentes pero que pueden terminar en gol, como pasó” exclamó Juan Carlos Olave.
Héctor Cuevas criticó al juez, pero también el planteo de los jujeños. “No le encontramos la vuelta. Si el rival se mete atrás con los 11, es muy difícil. No nos llegaron. Nos hicieron un gol con un penal inventado. Si cobra ese entonces tiene que cobrar mil más”.
En cambio, Sosa evitó señalar al árbitro como el culpable del empate. “No sé si fue penal. Ahora por más que te quejes...”, cerró el DT.
Maratón incómoda. Mucho público llegó sobre la hora al Gigante de Alberdi. ¿El motivo? Los mil imponderables que hubo que sortear en el tránsito vehicular por el cierre de un tramo de la costanera, a causa de una poco promocionada maratón de la Policía. Todo se complicó por la ausencia de los inspectores de tránsito, en conflicto con la Municipalidad.Ferraro, un desconocido. El entrenador de Gimnasia de Jujuy, Francisco Ferraro, pasó inadvertido por el Gigante. Evidentemente, su paso por Alberdi no es muy recordado, ya que bajo su conducción Belgrano se fue al descenso (dirigió los últimos seis partidos de la temporada) y, además, sufrió la peor goleada de su historia (0-7 ante Independiente Rivadavia).¿Exagerado yo? Como si hiciera falta, el árbitro José Capraro coronó su pésima actuación con una perlita: a las 19.33, con una temperatura de 23 grados, ordenó detener el partido para que los jugadores se refrescaran. Por donde se mire, una decisión insólita.

