"Chiche" Sosa hizo lo suyo y se va
El entrenador se despidió del público pirata con una victoria. Insistió con que su renuncia es por “razones personales” y aseguró: “Traté de hacer un trabajo como para que el que venga no encuentre lo que yo encontré”.
Un público eufórico que alentó de principio a fin, el equipo que tuvo una tarde tranquila y una victoria cómoda, fueron el marco para comenzar a despedir al entrenador Luis Ernesto Sosa, quien dirigirá el próximo fin de semana su último encuentro como director técnico celeste.
Sosa, quien el viernes por la noche renunció a su cargo y se lo comunicó a los jugadores ayer al mediodía, después que varios de ellos (en realidad todos) se enteraran por Mundo D sobre su alejamiento del cargo, manifestó que "se lo tenía que decir a los gerenciadores lo antes posible, para que la gente del club tuviera por lo menos 30 días para buscar un nuevo entrenador".
La gente despidió al técnico coreando “Chiche... Chiche...” y “uruguayo... uruguayo”, porque más allá que su determinación tomó por sorpresa a todos, uno de los últimos ídolos deja su cargo para alejarse, factiblemente, del todo del club de Alberdi.
El partido ante Defensa y Justicia quedó en un segundo plano cuando el renunciante DT habló, porque por todos los rincones se buscó una explicación o las razones de su salida.
Sosa quiso aclarar que su salida no responde “a una cuestión de falta de fuerza, sino a un tema personal. Quise hablar con Jorge (Franceschi) hace un par de días y no se dio, pero bueno. Les comuniqué algo decidido y listo... se habló más de lo que fue en realidad”.
Lo cierto es que dejó su cargo y que el operativo “nuevo entrenador” ya está en marcha, porque la lluvia de ofrecimientos comenzó a cernirse sobre los teléfonos de los gerenciadores, quienes deberán buscar su reemplazante lo antes posible.
"Cuando les dije que les daba una mano, era hasta diciembre y veíamos cómo seguía la cosa. Pero se armó la pretemporada y me tocó hablar sobre los jugadores que se pueden ir o los que pueden llegar. Lo cierto es que les había dicho que les daba una mano, que ordenaba algunas cosas, que traté de hacer un trabajo como para que el que venga no encuentre lo que yo encontré", aseguró Sosa.
Durante su corto plazo al frente del grupo (dos meses y algunos días más), Sosa hizo debutar a Lucas Pittinari, Lisandro Pereyra, Iván Etevenaux (fue ayer después de ser convocado de última y tras la lesión de César Mansanelli, casi por una casualidad) y colocó a Giuliano Bardín como delantero, algo que los gerenciadores querían y en este aspecto cumplió: sumar a los más jóvenes al plantel, pero no pudo con sus cosas y como había llegado, decidió alejarse sin la convicción de que podía hacer un trabajo a largo plazo.
La depuración del plantel sonó como una de las causas que habría tenido para caducar en su cargo, pero fue el uruguayo fue el que se encargó de decir que no era así: "Es una cuestión nada más que de familia".
"Estoy entero y con fuerzas" repitió el DT, quien no habló aún con el presidente de Córdoba Celeste, Armando Pérez, pero sabe que no le ha caído de la mejor manera su paso al costado, el que seguramente tendrá todos sus fundamentos una vez que el tiempo comience a curar las heridas, aunque no se lo ve ni con la fortaleza ni con la firmeza del inicio en el cargo.
El tiempo de Sosa como entrenador recorre los últimos días. La verdadera historia de su salida queda puertas adentro del club. Si fueron sus fuerzas, sus convicciones o las razones que esgrimió. También es cierto que en las entrañas del plantel, que se intenta mostrar unido y fuerte, que pretende exportar imágenes de solidaridad pero que no tiene firmeza ni credibilidad, también pueden encontrarse los motivos y los por qué de la salida del entrenador.

