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Chiarini, el dueño del empate de Instituto

El arquero fue clave para que la Gloria regresara a Córdoba con un punto. "Si éramos inteligentes, era un partido para ganarlo", se lamentó.

30 de octubre de 2013 a las 10:45 a. m.
Daniel Guiñazú, especial desde Buenos Aires
Chiarini, el dueño del empate de Instituto
Chiarini lamentó que la Gloria no consiguiera los tres puntos. (Foto: LVI)

Otra vez hay que hablar de Julio Chiarini. Otra vez hay que hacerlo responsable de que Instituto no haya perdido.

El arquero volvió a ser la figura excluyente de la Gloria en el 1-1 de ayer frente a Almirante Brown en Isidro Casanova.

Con tres atajadas vitales en el segundo tiempo, Chiarini no sólo aseguró el empate. También estuvo a punto de darle la victoria a su equipo.

Porque después de taparles dos mano a mano a Francisco Grahl y a Rodrigo Aillapán y de manotearle al mismo Aillapán un cabezazo que se metía al lado del palo derecho, Instituto se sintió tonificado.

"Habíamos hecho el gol y estaba lindo para cuidarlo y llevarnos tres puntos importantes"

Y a los 33 minutos del complemento, injustamente se puso en ventaja: Juan Martín, que cuatro minutos antes había ingresado por el solitario “Wanchope” Ábila, adelantó a la Gloria en la carrera rumbo al triunfo.

Pero los goles estaban en el banco. Y llegaron a tiempo para rescatar un partido que hacía rato se había desbarrancado por la pendiente del tedio y el desorden. Héctor Rivoira, el DT con el que alguna vez Instituto ascendió a Primera y hoy entrenador de Almirante Brown, respondió rápido. Y recurrió a Diego Nadaya, una promesa albirroja de otra época, para que le arregle los problemas. Nadaya también cumplió.

Entró a los 37 minutos con la consigna de aprovechar cualquier pelota que anduviera suelta en el área cordobesa. Y dos minutos más tarde marcó el 1-1, con un remate corto de zurda y luego de un tiro libre de Ezequiel Garré que cayó en el área de la Gloria y que la defensa no alcanzó a rechazar.

"Perdimos un punto y ahora hay que corregir muchas cosas y ganar sí o sí de local contra Crucero del Norte"

Se lo vio muy enojado en ese momento a Chiarini. Con él, por no haber podido sacar una nueva pelota de gol. Y con el equipo, por no haber logrado defender una victoria que rozó con la punta de sus dedos inspirados.

Los goles

“Hay que corregir mucho”

“Fallamos todos en esa jugada porque, si éramos inteligentes, era un partido para ganarlo. Habíamos hecho el gol y estaba lindo para cuidarlo y llevarnos tres puntos importantes pero no pudimos defender bien esa pelota parada”, opinó el gran arquero de Instituto.

Y agregó: “No jugamos bien el primer tiempo, estuvimos mal con la pelota, la perdimos mucho y mejoramos un poco en el segundo. Pero perdimos un punto y ahora hay que corregir muchas cosas y ganar sí o sí de local contra Crucero del Norte para que los de arriba no se nos vayan lejos”.

A la hora de elegir cuál fue la mejor de sus tres atajadas clave, Chiarini rescató los mano a mano ante Grahl y Aillapán. Pero se fue del Estadio Fragata Presidente Sarmiento con el gesto serio y la convicción de que su esfuerzo no sirvió demasiado. En verdad, el equipo lo acompañó más bien poco y hubo una gran distancia entre su tarea y la de la gran mayoría de sus compañeros.

Más allá de que siempre vale no perder en una de las canchas más bravas de la división, en lo futbolístico Instituto anoche retrocedió.

Estuvo desajustado con la pelota, exageró con los bochazos desde el fondo que pasaron por encima de los volantes y generó escaso juego.

Hubiera sido un exceso la victoria. Y hasta parece exagerado el empate.

De última, el 1-1 lleva adheridos un nombre y un apellido: el de Julio Chiarini, un arquero de otra categoría.

Palabra de Rivoira. "Tuvimos las situaciones más claras, pero Chiarini sacó todo", dijo "el Chulo".