¿Cambios luego de la autocrítica?
Alejandro Sabella y Lionel Messi realizaban el balance del triunfo sobre Nigeria y, además de hacer hincapié en la superación evidente en el rendimiento del equipo respecto de los dos primeros juegos, remarcaban la necesidad de profundizar la mejoría.
El brillo de la victoria y la clasificación con puntaje ideal, bases fundamentales para sentar el futuro mundialista, no impidieron que el seleccionador argentino y el jugador emblema reconocieran los problemas que conviven con la Albiceleste.
La endeblez defensiva, el desequilibrio entre el sistema de contención y el ataque y la diferencia de jerarquía entre las individualidades que integran el bloque de atrás y el ofensivo son un mal endémico de esta selección de Sabella.
Nada nuevo. Lo trascendente es que la cabeza reconoce los problemas, una autocrítica que sin dudas repercutirá en un crecimiento que Argentina necesita seguir experimentando para que su horizonte se amplíe de cara a las próximas etapas, donde es a todo o nada. "Esperemos subir el nivel", afirmó "Leo".
"Trataremos de solidificar más la defensa porque desde octavos, si te toca jugar mal, te volvés a tu casa", explicó el DT. Nadie debería sorprenderse de que se apele a otra alternativa que refuerce la retaguardia. Tal vez llegó la hora del ingreso de un futbolista que por derecha colabore con Gago y Zabaleta. Quizá Sabella arme un 4-4-2.
La ausencia de Agüero (posible desgarro) puede ayudar en ese rumbo. Palacio, Lavezzi, Augusto Fernández o Pérez asoman con chances de trabaj
