Boca se viene a Córdoba con todo
Líder con Tevez. Así visitará el Xeneize a Belgrano el próximo domingo, en un partido que promete sacudir más que nunca. Ayer, vivió una fiesta completa.
Si a lo largo de la historia, cada visita de Boca a Córdoba sacude, conmueve y reúne expectativas y multitudes, la del próximo domingo promete ser, acaso, la más importante de todas. Y no sólo porque llegará a jugar frente a Belgrano como único puntero del campeonato con 37 puntos y con la magnética presencia de Carlos Tevez como atracción central, después de haber disputado ayer contra Quilmes, y en una Bombonera vibrante, el primer partido de su segundo ciclo como crack e ídolo xeneize.
Mirá el golazo de rabona que metió Calleri. En la tabla de posiciones, la "B" está a cuatro unidades de Boca (33 a 37). Por lo que, de ganar, el equipo que dirige Ricardo Zielinski se arrimará aún más y terminará de meterse definitivamente en la pelea grande por el título. Derrotar a este Boca sensación que, con el retorno de Tevez, parece tener el as de espadas que necesitaba para lograr la corona, sería un extraordinario golpe de escena. Tal vez lo único que le falta al Celeste para ser tomado bien en serio y considerado un protagonista clave, y no un actor de reparto de este polémico torneo de 30 clubes.
¿Con qué Boca y con qué Tevez se encontrará Belgrano dentro de siete días en el Kempes? De ninguna manera, con una superpotencia. El equipo de Rodolfo Arruabarrena insinúa un potencial enorme.
Tiene mucho fútbol en la mitad de cancha con Pablo Pérez y Fernando Gago. Y un ataque filoso con Tevez jugando por detrás de su goleador Sebastián Palacios (autor de cuatro tantos en lo que va del campeonato) y un Jonathan Calleri, agrandadísimo luego del tremendo golazo de rabona que ayer anotó a los 7 minutos del segundo tiempo.
Carlitos no fue la figura ayer sólo por la inspiración de Calleri, quien hizo un gol de antología que acaso no reconozca antecedentes en la más que centenaria y gloriosa historia boquense. Pero a Tevez, más jugador que cuando se fue, con más compromiso en el armado de juego pero sin perder presencia en los metros finales de la cancha, apenas le faltó el gol para coronar su actuación.
Lo intentó sobre todo en el comienzo del segundo tiempo. Pero una vez, el arquero quilmeño Walter Benítez le sacó al córner su remate desde fuera del área. Y casi inmediatamente después, otro disparo desde afuera, reventó en el horizontal cervecero.
Contagiados por las ganas que transmite, sus compañeros hicieron todo lo posible para que Carlitos, ovacionado por la Bombonera cada vez que ayer tocó la pelota, se diera el gran gustazo del gol del retorno. Pero no hubo manera. De todos modos, nada puede ensombrecer una actuación que, en el segundo tiempo, se arrimó bastante a lo que la hinchada boquense espera de él. Sobre todo cuando termine de ensamblarse con sus compañeros y adaptarse al ríspido fútbol nuestro de cada fin de semana.
Con orden, despliegue, intensidad y algunos buenos pelotazos cruzados al área, Quilmes lo complicó a Boca. Y acaso haya marcado uno de los rumbos posibles que puede llegar a tomar el gran partido del domingo que viene. Pero este Belgrano, con Zelarayán como figura y tan seguro de sí mismo, debe aspirar a bastante más que a contenerlo a Boca. Soñar en grande tendrá premio dentro de una semana en el verde césped del Mario Kempes.