Boca quiere terminar el domingo campeón
Hoy se puede consagrar. Festejará si vence a Racing y antes San Lorenzo no gana.
Boca visitará esta noche a Racing Club con la posibilidad de sumar su 25º título profesional en caso de lograr un triunfo en Avellaneda y que San Lorenzo no derrote a Olimpo en Bahía Blanca.El cotejo se desarrollará en el estadio Presidente Perón, desde las 21.30, con el arbitraje de Patricio Loustau y televisación de Canal 10 y la TV Pública.
Boca suma 61 unidades, mientras que San Lorenzo tiene 55 y Rosario Central 53, por lo tanto un triunfo del equipo que dirige Arruabarrena y una jornada sin victoria para el Ciclón le daría el título a los xeneizes.
En cambio, si Boca iguala ante Racing también podría ser campeón pero dependería no sólo de una derrota de San Lorenzo sino también de que Rosario Central no supere en su estadio a Argentinos.
La única manera en que el conjunto de la Ribera no se consagre hoy dejando de lado lo producido por San Lorenzo y Rosario Central, es si se retira de Avellaneda vencido.
De todos modos, en caso de que Boca logre el título ya se estableció que no habrá festejo en el Cilindro. No se montará el escenario en el terreno de juego ni se entregará el trofeo y tampoco se abrirán las puertas de la Bombonera.
Así, una eventual celebración quedará postergada para la fecha siguiente cuando reciba en su estadio a Tigre después de la elección presidencial.
Está garantizada en Boca la presencia de Carlos Tevez y lo hará jugando con una máscara a causa de la fisura que sufrió en el tabique nasal jugando con el seleccionado argentino ante Paraguay, el martes pasado.
Además, Boca, que el viernes jugará en San Juan ante Lanús por las semifinales de la Copa Argentina (Racing lo hará ante Central en Salta), contará con el regreso de Marcelo Meli y Pablo Pérez, en ambos casos tras superar sendos desgarros.
Boca está muy cerca de lograr un título plenamente justificado con un 75 por ciento de eficacia y un equipo formado por estrellas, con recambio y el plus de recibir en la recta final a un crac del nivel de Tevez, quien emocionó a propios y a extraños con un regreso en la cúspide de su rendimiento.
