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Boca quiere seguir de fiesta: el miércoles, otra final en Córdoba

Los festejos pueden continuar. La Bombonera y parte del país celebró la consagración del Xeneize. El miércoles, en el Kempes ante Central, irá por otro título.

02 de noviembre de 2015 a las 08:37 a. m.
Daniel Guiñazú // Especial desde Buenos Aires
Boca quiere seguir de fiesta: el miércoles, otra final en Córdoba
La vuelta olímpica. Hubo mucha bandera, cotillón y alegría por otro título ganado. (Foto: Télam)

Con tal de vivir una noche como la de anoche en la Bombonera y volver a salir campeón con Boca, Carlos Tevez renunció a un contrato de 20 millones de dólares con la Juventus y desplazó su familia de la elegante Turín a la turbulenta Buenos Aires. Y todo le salió a la medida exacta de sus sueños. "Carlitos" se dio el gran gusto: celebró el 22° título de su extraordinaria carrera futbolística. Pero acaso a ninguno de ellos lo haya sentido como este que otra vez hizo salir a las calles, desbordante de felicidad, a buena parte del país futbolero.

"Vine otra vez para sentir esta emoción, he salido campeón en muchos lados pero esta sensación es inexplicable y por eso volví", dijo Tevez mientras sus compañeros desataban un frenético carnaval carioca de espuma y serpentinas en el centro del campo de juego del viejo estadio de la Ribera, luego de haberle ganado 1-0 a Tigre. 

Caso extraño: a la hora de la alegría, no fue “Carlitos” el más expansivo. En el medio de la fiesta de la cancha y las tribunas repletas, él prefirió darle una larga entrevista a la televisión. Y ni siquiera fue él quien recibió el trofeo del campeón: la copa fue a parar a las manos del capitán “Cata” Díaz quien la recibió sin su atuendo de jugador (no jugó por haber sido expulsado ante Racing en la fecha anterior).

Ese fue el instante culminante de la impactante fiesta de Boca campeón. Una fiesta que dio comienzo muy temprano cuando miles de hinchas xeneizes llegados desde toda la Argentina coparon las calles del barrio esperando la apertura de las puertas del estadio. 

Las tribunas y las plateas se colmaron dos horas antes del arranque del partido. Pero fue tal la desorganización que no pocos abonados a platea y socios vitalicios del Xeneize se quedaron fuera de la Bombonera mientras mucha gente, sin entradas y sin siquiera ser socios, pasó por encima de los molinetes y ocupó las populares y las plateas. Hubo caos en las afueras, incidentes en la entrada misma de la cancha. Nada que no se haya podido evitar con un poco de previsión.

Se entiende semejante locura. Boca llevaba cuatro años sin salir campeón (había ganado el Torneo Apertura 2011 bajo la conducción de Julio César Falcioni). Y había demasiadas ganas de dar ese grito que durante tanto tiempo se había atragantado en millones de gargantas boquenses. Por eso, cuando exactamente a las 18.45, el cabezazo de Luciano Fabián Monzón explotó en el fondo del arco de Tigre, el alarido de gol reventó como un trueno en el cielo del estadio y repercutió en todos los cielos del país.

Fue el primero. El que desató el festejo que por la medianoche seguía dando vueltas por las ciudades más grandes y los pueblos más chicos de la Argentina. Acaso no sea el último. El miércoles en el estadio Mario Alberto Kempes y ante Rosario Central, Boca quiere seguir prendiéndole estrellas a un escudo en el que siempre hay lugar para más gloria.

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