Belgrano y una prueba ambiciosa para la Primera Nacional
En el amistoso del martes en Alberdi con Godoy Cruz, que finalizó 1-1, el técnico Guillermo Farré paró un equipo con una clara propuesta ofensiva pensando en el arco rival.
El ensayo de Belgrano con Godoy Cruz, que terminó 1-1 en Alberdi, sirvió más que nada para que el técnico Guillermo Farré empezara a mostrar cuál es su idea para poner.
Lo expuesto, en el excelente campo de juego del Gigante, tuvo una clara apetencia ofensiva, y es saludable que cuando se tiene buenos jugadores se busque la manera que todos coincidan en campo. El DT colocó de inicio un dibujo en el que hubo una marcada intensión ofensiva: usó un 4-1-3-2 con cuatro en el fondo, un volante central de marca (Iván Ramírez), tres para jugar delante del “5″ pensando más en el arco rival (Zapelli y Miño de internos y Bordagaray por derecha) y en ataque Susvielles por izquierda y Vegetti en el medio.
La idea la había mostrado en Uruguay, cuando en el estadio de Montevideo Wanderers colocó un dibujo similar la tarde que le ganó 2-0 a Unión Española de Chile. Aquel día los actores fueron otros y los laterales pasaron más seguido al ataque. Ayer no porque fueron más posicionales y se tomaron los recaudos necesarios para que el equilibrio no se pierda en el retroceso. Zapelli y Miño le dieron una mano a Ramírez, cuando la pelota era del Tomba, Bordagaray a Barinaga en el lateral derecho, mientras que por el otro costado Susvielles aportó lo suyo con Ochoa. Todos corrieron mucho, porque la intención es tener un equipo de vértigo y ritmo.
Farré dijo tras el amistoso que está “pensando más en los partidos de local que de visitante” y así es más entendible el planteo, porque la categoría no suele dar los espacios y la tranquilidad que permite un equipo como el Tomba. Pero el entrenador también aseguró que si se debe “cambiar de sistema en el mismo partido, se hará” y fue lo que hizo en el ST ante los cuyanos, porque varió un par de nombres y el dibujo pasó a un 4-4-2 más tradicional. La pelota tuvo un buen destino cuando pasó por los pies de Zapelli y Miño, se le imprimió ritmo hacia arriba y mostró que es capaz de lastimar cuando logra combinaciones en ofensiva.
Hay varias cosas para ajustar, como la salida cuando el “5″ no está al descubierto, lo que lleva a que los defensores la revoleen por encima del medio campo y eso pone en lucha cuerpo a cuerpo al punta, algo innecesario cuando hay volantes de traslado y juego. Los nombres de este “nuevo” Belgrano no están definidos, pero se perfila. El volante central es un tema, porque habrá que ver quién se queda con el puesto cuando Bernardello y Longo estén para jugar y más ahora que Ramírez se lesionó. Los laterales es otra incógnita, porque Compagnucci da recorrido y buen pie, mientras que Barinaga es más firme atrás. Por la izquierda, a Ochoa le gusta ser ofensivo y Oliver marca más. No hay demasiado tiempo para probar, porque en 20 días el torneo golpeará la puerta en el primer paso de los 36 que hay que dar para buscar el ascenso.
Ramírez, baja. El volante central sufrió ayer una fractura en el codo izquierdo y estará al menos dos meses inactivo. En los próximos días se resolverá si se lo opera o no.
Más amistosos. El viernes a las 8.30 con Mitre de Santiago del Estero en el Gigante. Se busca rival para el miércoles 2 (podría ser Racing de Nueva Italia). El lunes 7, con Talleres.