Belgrano y el largo periplo de un sueño encaminado
Farré aplaude a su equipo, que sigue sumando puntos importantes y encontrando soluciones en la banca. Falta mucho y el equipo lo sabe, pero la confianza crece y eso se nota en la tabla.
Rodeado de los hinchas de Belgrano que el sábado llegaron a la cancha de Villa Dálmine en Campana, el presidente Luis Fabián Artime quiso ponerle un límite a tanto optimismo celeste. “Siempre le tuve fe a este cuerpo técnico y a este plantel. Pero hay que ser muy humildes y muy respetuosos de un campeonato durísimo. Falta muchísimo, esto es un paso a paso. No podemos pensar más allá del partido de la próxima semana con Almirante Brown”, le dijo “Luifa” a Mundo D en medio de una marea de buena onda que se lo llevaba puesto a la salida del vestuario visitante.
Y es lógico que así sea. Belgrano vive en el mejor de sus mundos posibles: en apenas 12 fechas del torneo de la Primera Nacional (la tercera parte de lo que debe disputarse), el Pirata va primero cómodo con una amplia ventaja sobre sus perseguidores (siete puntos sobre San Martín de Tucumán, que pueden reducirse a cuatro y si hoy los tucumanos derrotan a Sacachispas) y gana donde antes no ganaba partidos; más bien los perdía.
Cambiar para ganar
Ante Dálmine, después de un primer tiempo en el que pasó algunos sofocones (una pelota en un palo y una gran salvada con el pie derecho del arquero Nahuel Losada), no necesitó mucho para poder quedarse con los tres puntos: en la segunda etapa, mejoró en el manejo de la pelota y definió con un cabezazo agazapado de Ibrahim Hesar tras un pase magistral de Bruno Zapelli.
Los dos habían ingresado desde el banco cuando el técnico Guillermo Farré advirtió que el triunfo estaba al alcance de la mano y que había que estirarse un poco para conseguirlo. Para ello, hizo varias movidas y todas le salieron bien: primero, canjeó a Fabián Bordagaray por Zapelli para pulir la circulación de la pelota y abastecer mejor a Pablo Vegetti.
Después, lo sacó a Hernán Bernardello, rompió el doble cinco que había compuesto allí con Santiago Longo y colocó a Hesar para acompañar al capitán y goleador de la “B”. Los resultados quedaron reflejados en el marcador.
“A los partidos los quiero ganar de entrada, pero también tenemos jugadores en el banco de suplentes que pueden ser tranquilamente titulares”, admitió Farré tras el triunfo en Campana. Y, luego, agregó: “Metí cambios ofensivos cuando quizá el partido estaba como para otra cosa en algún análisis. Pero yo veía que podíamos ganarlo. Y llegó el gol y después pudimos aguantarlo. Juegue quien juegue, el orden defensivo es innegociable. Buscamos el orden, la solidez, la solidaridad. No queremos ser un equipo defensivo y otro ofensivo”, señaló el entrenador.
Al presidente “Luifa” no lo sorprende este momento espléndido: “Es la consecuencia de que hicimos bien las cosas en la pretemporada. Trajimos lo que necesitábamos puntualmente y no desarmamos la base del plantel del año pasado. Guille (por Farré) tiene muchas variantes en el banco y las sabe utilizar muy bien. Hay que corregir muchísimo todavía, pero la idea es llegar así al sprint final, a esas diez o doce últimas fechas en las que se va a definir todo”, comenta Artime.
Ese es precisamente el gran objetivo: más allá de las retoques puntuales que se vayan haciendo, los dirigentes, el cuerpo técnico y, desde luego, los jugadores de Belgrano quieren llegar con la confianza a pleno y con un buena diferencia de puntos a favor a ese tercio final decisivo que, a partir del mes de septiembre, resolverá el campeonato por sí o por no.
Todos saben que de nada valdrá todo lo bueno que se ha hecho hasta aquí, si el equipo en ese momento clave no da la talla futbolística y espiritual que se requiere para volver a Primera. Por eso, el “Mundo Belgrano” empieza a pensar cómo ir manejando la ansiedad a medida que vayan pasando las fechas y la posibilidad del ascenso se vaya haciendo cada vez más concreta.
Temor
Hay un temor que por ahora nadie quiere poner en palabras. Y es que la presión y la ansiedad que bajen de las tribunas repletas del Gigante de Alberdi y que los hinchas hagan llegar en su recorrido por las distintas canchas del país termine bloqueando la mente y las piernas de los jugadores y empiecen a dejarse en el camino puntos determinantes a la hora de la definición.
“Falta mucho y no podemos ponernos a pensar en todo eso, Pero esa presión en algún momento va a llegar y tenemos que estar preparados para soportarla y hacerla jugar a nuestro favor. Tenemos que disfrutar esta energía. Esto es Belgrano y lo sabemos”, admitió Farré mientras se sacaba decenas de selfies felices con los hinchas que ven cerca el ascenso. Aunque, en verdad, todavía quedan 24 fechas interminables por jugar.