En Belgrano, todo es tranqulidad y optimismo
En el predio de Villa Esquiú se respira confianza y hay mucha conciencia de que todavía faltan 90 minutos. Todos coinciden en que están ante el partido más importante.
El contraste es absoluto. Mientras Núñez arde, en Alberdi se viven horas de tranquilidad. Mientras que en Buenos Aires todo es tensión e incertidumbre por lo que pueda pasar mañana en el trascendental cruce entre River y Belgrano, en Córdoba se respira una mezcla de serenidad y optimismo.
El viernes, el predio de Villa Esquiú ofreció una muestra de ello. El calor y la cordialidad dominaron el ánimo de un plantel que a pesar de estar a un paso de hacer historia, se esfuerza por mantener la calma.
"Sabemos que lo que está pasando es inédito. Esta situación (el posible descenso de River) no se vivió en 100 años. Tratamos de llevarlo lo mejor posible dentro de todo, tratando de tener los pies sobre la tierra y de hacer lo que hacemos siempre", afirmó Ricardo Zielinski con su habitual tono sereno.
Aunque la tranquilidad suele ser un aliado permanente, el DT confesó que jamás su celular había sonado tanto. En su rostro se nota el cansancio de horas intensas. A pesar de ello, con amabilidad, "el Ruso" responde a cada solicitud, ya sea de la prensa que le pide que lo espere para hacer móviles en vivo o de algún hincha que le suplica el ascenso.
El entrenador, de 51 años, no tuvo pudor en calificar el choque de mañana como el "más importante" de su vida. "Por la trascendencia que le han dado, es el partido más importante de mi vida. Todo lo que hubo alrededor y la importancia de River lo potenció", expresó.
"El Ruso" está al tanto del "ruido" en Buenos Aires y sobre todo de la presión que tendrá River en su estadio. En función de ello, analizó lo que Belgrano deberá hacer para tener éxito. "Lo primero es pensar. Ser más inteligente que el rival siempre te da una cuota de ventaja. En el fútbol el que saca diferencia es el que piensa".
En cada rincón de Villa Esquiú ayer se respiraba optimismo. Desde el jueves, los empleados del predio trabajan con una sonrisa casi permanente. Tras el entrenamiento, el vestuario de los jugadores despedía música a todo volumen. El cuarteto sonaba entre gritos y bromas festejadas a las carcajadas.
La cautela celesteEn sintonía con el técnico, los jugadores de Belgrano piden cautela e intentan tirarle la responsabilidad al rival. "Tenemos que mantener la calma. Ellos, en su cancha y con su gente, tratarán de meternos en un arco y nosotros debemos estar tranquilos. Debemos jugar concentrados en defensa y tratar de mantener el cero en nuestro arco", pidió Franco Vázquez, que jugará su primer partido en el Estadio Antonio Vespucio Liberti.
"¿Si influye el ambiente? No, para nada. La gente no juega. Somos 11 contra 11 y el que mejor haga las cosas festejará el domingo. Por suerte, de visitante nos ha ido muy bien y esperemos que en este partido sea igual", agregó el volante que disputó 84 partidos en el Celeste y convirtió 12 goles.
La ilusión del Pirata también se sustenta en lo que pueda hacer César Pereyra. A pura velocidad y eficacia, "el Picante" es un especialista en descomprimir situaciones apremiantes. Su olfato de gol apareció el miércoles en Alberdi y le dio a Belgrano la tranquilidad del 2-0.
"Nuestra idea es jugar de la misma manera que lo hicimos el otro día, no resguardarnos tanto y buscar arriba. La presión va a ser fundamental. La idea es que River no juegue cómodo. Hemos tenido buenos partidos como visitante donde pudimos aprovechar los espacios. Ojalá éste se de así", expresó Pereyra.
El ex delantero de Unión, que a lo largo de su carrera lleva 72 goles, afirmó que su equipo puede sacar réditos de la desesperación del rival. "Debemos estar bien parados y sobre todo concentrados en las pelotas paradas. Si estamos bien y no pasamos sobresaltos en los primeros minutos tendremos tranquilidad para el resto del partido".
"¿La gente? Se habla mucho. Ya se definió que se juega con público y ojalá que no ocurra nada como lo que pasó el otro día. Que se viva como un partido de fútbol, más allá de quién gane o pierda", agregó Pereyra con buen criterio.
Así, entre la confianza, la mesura y el optimismo, el Pirata transita las horas previas a un choque crucial.
