Belgrano-Talleres, un clásico en versión distendida
Talleres le ganó a domicilio a Belgrano por 3-2 en la máxima división. Pero los celestes festejaron en mujeres y en cebollitas. Los más chicos tuvieron un gesto ejemplar y la jornada dejó postales de fútbol europeo.
Los dos integrantes de los cuerpos técnicos juveniles de Talleres estacionaron sobre la vereda del Gigante y con equipamiento albiazul encararon hacia el ingreso del estadio de Belgrano, no sin antes recibir un "manga de muertos" de parte de un motociclista con un casco tan destartalado que va a ser imposible grabarle numeración alguna si prospera el decreto presidencial.
El "cordial saludo" era la confirmación de que los visitantes caminaban por el corazón de Alberdi, minutos antes de que se jugara una nueva edición del clásico por Liga Cordobesa.
Dentro del estadio, ya había pasado el partido de fútbol femenino (con victoria de Belgrano) y se estaban enfrentando los cebollitas, clase 2008, en un partido que tuvo un momento reglamentario delicado cuando el técnico local advirtió que los visitantes tenían 12 jugadores en cancha.
¿Qué pasó? Talleres había realizado un cambio pero el jugador suplantado omitió dejar el campo de juego.
Ganó Belgrano 4-1 y cuando el árbitro dio por terminado el juego, un par de jugadores visitantes se derrumbaron sobre el césped por el peso de la derrota, y sus pequeños pares celestes dejaron por un momento de lado el festejo para ir a levantarlos y consolarlos.
“Qué distinto que sería el fútbol si los jugadores conservaran estos códigos en su adultez”, reflexionó un plateísta y otros asintieron.
Después llegó el plato fuerte, con unas cuantas decenas de hinchas dispuestos a ver el partido sin mayores preocupaciones.
Es que salvo algunos que se veían disconformes porque Belgrano no lograba imponer condiciones pese a jugar todo el segundo tiempo con un hombre de más, había otros que en cambio no sacaban los ojos de sus celulares. En realidad lo hacían cuando partían algunos reproches hacia el árbitro, para plegarse al coro de insultos como un acto reflejo y sin tener en claro las razones.
La tribuna también dejaba imágenes de grupos de amigos que veían el partido mientras charlaban animadamente; dos chicas que sacaban fotos con una máquina con trípode y parloteaban intensamente; y hasta un jugador de Talleres de los no convocados, que equipado con la ropa oficial veía el partido rodeado de hinchas celestes en compañía de amigos. Su presencia ahí era casi una imagen europea del fútbol.
Ganó Talleres 3-2 con un golazo de Uriel Dagorret a los 30 del segundo tiempo, pero la derrota no opacó el humor irónico que suele escucharse en la platea celeste cuando las cosas están distendidas.
“Perdimos, pero les ganamos en fútbol femenino y con los cebollitas”, dijo un hincha mientras se ponía de pie.
En el vestuario albiazul el festejo era intenso y retumbaba en la calle Orgaz a través de las ventanas.
El jugador de Talleres de la platea había bajado presuroso a sumarse después de no haber movido un músculo en el tercer gol de su equipo.
Ahora sigue el tan esperado clásico de las primeras, y el clima distendido de ayer será un lejano recuerdo.
Las chicas
Más allá del triunfo 3-2 de Talleres ante Belgrano en la primera local, en el cotejo de la Zona A de la Primera A de la Liga Cordobesa, también se disputaron entre ambos equipos el resto de las categorías. En fútbol femenino (foto 1), hubo una clara victoria del Pirata, que goleó 6-0. Con tantos que fueron marcados por Romina Gómez, Amancay Urbani, Alejandra Server, Yohana Borgobello y Antonella Chanquía (en dos ocasiones).
Cebollitas
En tanto, la foto más tierna se dio con los cebollitas (foto 2, ganó 4-1 Belgrano), que posaron juntos demostrando unión.