Belgrano sigue en una caída sin red
Más allá de cierta mejoría en el rendimiento, los números del Celeste lo obligan a que la reacción no se postergue más.
Para Belgrano, la caída 2-1 como visitante ante San Lorenzo, en la reanudación del Torneo Independencia, no resulta inadmisible si se tiene en cuenta el poderío del Ciclón, uno de los animadores del campeonato, más allá de que venía de sufrir una dura derrota por la Copa Libertadores. Pero si se deja la foto para ver la película completa, el panorama para la "B" es realmente preocupante desde lo numérico, y urge que la mejoría expresada en el juego comience a traducirse en resultados positivos lo antes posible.
Penúltimo en las posiciones entre 30 equipos, con sólo 10 puntos en 15 partidos, los celestes comienzan a mirar de reojo la tabla de los promedios, que siempre los tuvo en una posición por demás cómoda desde el histórico ascenso de 2011. Al finalizar el Torneo de Transición 2016, que tampoco fue bueno para la “B”, estaba en el puesto 13º, pero ya bajó cinco lugares: está 18º.
Es que, en el actual certamen, de 15 partidos jugados sólo logró un triunfo, con siete empates y siete caídas. Pero, si tomamos la última etapa del torneo anterior, los números son todavía peores: sólo ganó dos de los últimos 21, con 10 empates y nueve derrotas.
Su último triunfo fue en Santa Fe, el 25 de septiembre del año pasado, cuando derrotó 2-0 a Unión, con goles de Claudio Bieler, por la cuarta fecha del actual certamen de Primera División. Curiosamente, el Tatengue fue dirigido aquella tarde por el actual entrenador del Pirata, Leonardo Madelón. Después llegó esta racha de 11 sin ganar, con seis empates y cinco traspiés.
Aún más lejano aparece el último triunfo en Córdoba por el torneo de elite de nuestro fútbol: fue el 23 de mayo del año pasado, cuando se impuso 1-0 a Rosario Central por la 16ª fecha del Torneo de Transición. Claro que, después, el 15 de septiembre, llegó el resonante triunfo ante Estudiantes, por la Copa Sudamericana, preludio de lo que sería la victoria en Brasil ante Coritiba. Ese tiempo, todavía bajo la dirección de Esteban González, representó el más feliz para Belgrano en los últimos 14 meses. Después, llegaría la durísima eliminación del certamen continental en manos del equipo brasileño, en un Kempes repleto. Fue un mazazo del que el Pirata todavía no se recuperó.

En cuanto a Madelón, todavía no pudo celebrar una victoria. Si tomamos la semifinal de la Copa Argentina (2-0 ante Rosario Central) y los cinco partidos que lleva dirigidos en el presente certamen de Primera, “Leo” sólo sumó tres puntos de los 18 que disputó su equipo, producto de tres empates: ante Atlético Tucumán de visitante, Temperley de local y Gimnasia en La Plata. El último antecedente de un director técnico de Belgrano que no ganó en sus primeros seis partidos se remonta al año 2000, cuando Reinaldo Carlos Merlo estuvo ocho fechas sin conseguir triunfos y abandonó su cargo.
Antecedente inmediato. La peor seguidilla de la “B” sin victorias, desde el último ascenso en adelante, también fue de 11 partidos (siete por el Final 2013/2014 y otros cuatro por el Torneo de Primera División 2014), con seis empates y cinco caídas. Justo antes de esa racha, había estado otros seis cotejos sin ganar, con tres empates y tres derrotas.
Pasando en limpio: entre el 2 de marzo y el 31 de agosto de 2014, los celestes sólo ganaron un partido de 19. Un festejo en poco menos de siete meses.
