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Belgrano-River: a todo o nada, 27 años después

Historia. La única vez que Belgrano y River se midieron en una instancia de eliminación directa fue por el Nacional de 1984. El resultado final favoreció al Millonario, que se clasificó a las semifinales.

22 de junio de 2011 a las 10:20 a. m.
Pablo Giletta
Belgrano-River: a todo o nada, 27 años después

Es miércoles 18 abril de 1984 y soplan los primeros vientos de democracia. Muchos salen antes del trabajo para llegar sin problemas al Chateau a las 21, hora pautada para el inicio de Belgrano-River. La llovizna es fina y molesta, pero a casi nadie le importa. Juega la "B" y las semifinales del Nacional están ahí nomás, a un pasito.En el Pirata manda la experiencia de Luis Galván, Miguel Batalla y "Chupete" Guerini. No juega "la Pepona" Reinaldi por lesión, pero hay un pibe Martellotto que la rompe. Y en el medio está "el Gringo" Gáspari, que deja el alma, y un morocho que tiene un toque exquisito: Miguel Ludueña. Victorio Cocco cree en sus hombres.

Del otro lado, un River en transición. El ciclo de Aragón Cabrera está por llegar al final. Ya firmó su regreso "el Beto" Alonso, pero todavía no está para jugar. En el equipo que dirige Luis Cubilla asoman Nery Pumpido, Jorge García, Daniel Teglia, "el Chino" Tapia, Roque Alfaro, el uruguayo Bica y otro oriental que a muchos no termina de convencer: un tal Enzo Francescoli.En los papeles, las fuerzas no eran tan dispares, pero en la cancha… El 4-0 para River fue lapidario. Y eso que "el Negro" Ramos se revolcó un par de veces para evitar que la diferencia fuera mayor. Hace no tanto tiempo, Batalla me explicó que en la concentración del hotel Astoria hubo discusiones acaloradas por el reparto de los premios que, horas antes del partido, ofreció el presidente Walter Spengler.

La revancha se disputó una semana después en el Monumental y en la "B" hubo una movida importante. Cocco salió a jugar con mayoría de pibes. Y, aunque el 2-0 del primer triunfo de Belgrano sobre River no alcanzó, los goles de Scatolaro y Blasón marcaron el camino de una generación que le daría mucho rédito. Dicen que el Celeste pegó un tiro en el palo que hubiera puesto suspenso… Dicen.

Fue la única vez que Belgrano y River dirimieron algo decisivo. Clasificó el de la banda roja, que llegaría a la final y caería ante el Ferro de Timoteo Griguol. Hoy, 27 años después, van a volver a medirse por algo demasiado importante, si de fútbol hablamos. Y en Alberdi están llamando a los dioses de la revancha.

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