Belgrano mereció un poco más
La “B” podría haber ganado en Mendoza. Los de Zielinski, que estuvieron más cerca, se trajeron un 0-0 después de desperdiciar un penal.
Belgrano se trajo un punto de Mendoza, pero bien pudieron haber sido tres, de no ser porque no pudo definir el partido ante Godoy Cruz.
Fue empate 0 a 0 en condición de visitante, pero más de un Pirata se fue del Estadio Malvinas Argentinas con una sensación agridulce. De hecho, ese fue el eje del discurso que dominó el vestuario visitante tras el partido. Hubo conformidad por la actuación, pero bronca por la igualdad.Más allá del resultado, el Celeste mostró orden y ambición, dos cualidades que, aunque pueden parecer incompatibles, se adaptan a la perfección a su realidad. Esperó cuando debió hacerlo, pero no le tembló el pulso para generarle unas seis situaciones de riesgo a su rival, que ayer, según quienes siguen a diario al Tomba, lució algo desconocido.
Pero vamos a Belgrano. Como el alumno más aplicado de la clase, el conjunto que dirige Ricardo Zielinski llegó a Cuyo a rendir examen con la materia bien estudiada. Hace un buen tiempo que el Pirata conoce de memoria el libreto. Cada uno de los 11 que entran a la cancha sabe qué tiene o puede aportar. Hay un sentido colectivo que se impone por sobre cualquier individualidad. El todo es más que la suma de sus partes, como se dice.
Todo lo contrario fue Godoy Cruz. Martín “el joven entrenador” Palermo diseñó un equipo que depende demasiado de David “el mago” Ramírez, Nicolás “Fido” Castro y Mauro Iván Obolo. Si ellos no aparecen, el Tomba naufraga como un equipo frágil, impotente ante rivales como Belgrano, que aprietan en el medio, donde más duele.
La foto del coqueto estadio mendocino dejó ver un equipo con oficio, Belgrano, que, sin dominar en el rubro posesión, estuvo bastante más cerca de quedarse con los tres puntos.
¿Cómo se explica? Sencillo. Se abroqueló bien, tuvo en Luciano Lollo y en Sergio Rodríguez a dos estandartes defensivos, y con transiciones rápidas y poca elaboración, llevó peligro al área de su rival con la velocidad de Lucas Melano y la habilidad de Fernando “Cuqui” Márquez. Su mediocampo hizo un culto del equilibrio y rara vez fue superado.
El Tomba se quedó corto
Los mendocinos llegaban al partido de ayer cargados de expectativas. Aunque no han mostrado a lo largo de este Torneo Final rendimientos superlativos, consiguieron un par de resultados que los acomodaron entre los que pelean arriba.
Martín Palermo y Roberto “el Pato” Abbondanzieri le devolvieron la confianza a un club, que si bien no es el más popular de la provincia, genera furor hasta en los entrenamientos gracias a las exfiguras de Boca Juniors.
Pero Belgrano dejó su huella en el estadio Malvinas Argentinas. Con su idea sencilla pero efectiva, sigue sumando y afianzándose en Primera División.
Ayer empató con un equipo que también pugna por entrar a la Copa Sudamericana 2013, pero que no pudo descontarle los 11 puntos que le lleva el Pirata cordobés.La excursión por Mendoza tuvo puntos altos en cuanto al juego y, si bien el resultado no dice demasiado, Belgrano se volvió feliz.