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Belgrano, hundido en Paraná

Abatido. El Pirata estuvo muy nervioso y, en su debut, perdió 2-0 ante Patronato, en Paraná. Encima, sufrió las expulsiones de César Mansanelli, Paul Ramos y Andrés Ríos.

09 de agosto de 2010 a las 10:53 a. m.
Pablo Giletta, enviado especial a Paraná
Belgrano, hundido en Paraná
Belgrano no le encontró la vuelta al partido y sufrió un duro golpe (Foto: Sebastián Salguero / Enviado especial).

En Paraná, la fiesta se armó para ver el debut de Patronato en la principal categoría del ascenso. Y, aunque en la previa era de pensar que el más ansioso sería el local, Belgrano le sacó ese peso de encima. Los dirigidos por Jorge Guyón fueron un manojo de nervios y, pese al buen tiempo de preparación, cometieron los errores necesarios como para justificar el 0-2 en contra.Pero, sin dudas, lo peor de Belgrano fueron las expulsiones de Mansanelli, Ramos y Ríos. Todo un síntoma de la tarde bochornosa que vivió el Pirata.

La expectativa para la “B” era bien distinta, teniendo en cuenta que el parate por el Mundial le dio a todos los equipos la posibilidad de llegar aceitados al debut. En el caso de Belgrano, se sumaba el hecho de haber mantenido la base del plantel anterior. Sin embargo, sobre el final de la preparación, llegaron algunas inexplicables contingencias que, al parecer, no pasaron inadvertidas.

Franco Vázquez se quedó en Córdoba, esperando una definición a su probable partida al Parma italiano. Y Juan Carlos Maldonado estuvo ayer en la cancha de Patronato (viajó por sus propios medios y pagó la entrada de su bolsillo), pero lo vio de afuera, marginado por la gerenciadora mientras se niegue a firmar el contrato que se le propuso, hasta 2012.

No era difícil entonces presumir que a Belgrano le iba a faltar fútbol. Y así fue: ni Mahecha, ni Andrizzi, ni Mansanelli, ni mucho menos Farré están para abastecer con justeza a los hombres de punta ni para fabricar por sí solos alguna maniobra que los deje de cara al gol.

Pero, además, Belgrano no tuvo al colombiano Casierra, que llegó para ser titular. Los que no llegaron fueron los papeles de su habilitación, con lo que Guyón sumó otro imprevisto.

Hasta ahí lo que se puede llegar a explicar con algo de sentido común. Lo que no resiste ningún justificativo es que Belgrano perdió toda la tarde en el juego aéreo y, de no haber sido por la acertada participación de Olave, pudo haber sufrido algún gol más. De esa forma, Patronato allanó el camino. Pero los lamentos de Belgrano no terminan ahí. El Pirata padeció el partido desde el inicio, pero mucho más después de la expulsión de Mansanelli, a los 32 del primer tiempo. "El Hacha" fue con los dos pies hacia adelante, en tres cuartos de cancha, y pudo haber lastimado a Roth. La jugada no tenía la menor trascendencia y, aunque siempre se juega con las revoluciones a mil, desnudó que hay algo que no está bien en Belgrano.

En el caso de Mansanelli, se podría decir que su frustrado pase a Tigre, después del interés que había expresado Caruso Lombardi, puede ser la razón de semejante desatino. Pero, al final del partido, "la Pulga" Ríos fue a buscar a Urresti y se ganó otra roja infantilmente. Una expulsión puede ser un error, pero dos, con la misma vehemencia, hacen pensar en algo más.

El tercer excluido anticipado fue Ramos, pero al juvenil poco se le puede achacar. Pagó un derecho de piso exagerado en el peor partido de la era Guyón, según el propio DT. La segunda amarilla que le mostró Faraoni fue por una obstrucción y dejó unas cuantas dudas.

Haciendo una pasada en limpio, Belgrano no tuvo a Maldonado ni a Vázquez, y sobre la marcha fue perdiendo otros “soldados” con lo que todo se le hizo demasiado cuesta arriba.

Más allá de la decepcionante actuación de ayer, que no deja de ser el primer partido, a futuro cabe preguntarse si el Pirata tiene en su plantel a alguien que pueda, mínimamente, poner a sus delanteros de cara al gol. Ponerse el equipo al hombro es otra cosa, bastante más difícil de conseguir en el fútbol de hoy. Pero alguien que juegue y haga jugar no debería faltar en ningún equipo con pretensiones.