La crónica de La Voz. Belgrano ganó con autoridad y se subió a la cima con un 3 a 1 convincente a Atlético

Belgrano superó a su rival en todas las líneas, ajustó sobre la marcha y construyó un triunfo sólido.

25 de febrero de 2026 a las 12:08 a. m.
Belgrano ganó con autoridad y se subió a la cima con un 3 a 1 convincente a Atlético
Belgrano fue local de Atlético Tucumán en Alberdi por la Liga Profesional. (Javier Ferreyra / La Voz)

Los triunfos siempre se festejan, pero se disfrutan de manera especial aquellos que se construyen a partir de jugar bien, superar al adversario en todos los sectores del campo y terminar el partido con la certeza de no haber sufrido, con la solvencia de quien es superior al rival.

El 3 a 1 de Belgrano lo catapulta en la noche del martes a la cima de la tabla, extiende su invicto una fecha más y muestra que, cuando se dedica a jugar, lo hace bien o muy bien durante larguísimos pasajes.

Dejar de pelear

El Pirata supo sobreponerse al frenesí que propuso el visitante. Ajustó las marcas y se bancó las patadas para demostrar que tiene con qué jugar y que cuenta con los argumentos para sostener que es un equipo importante cuando maneja el útil.

El equipo de Zielinski entiende con claridad que el negocio está en las bandas y que, en el juego de Vázquez o Zelarayán, aparece la diferencia para romper por cualquier sector de la defensa rival.

Antes de que Emiliano Rigoni marcara su primer gol desde que regresó al club, Zelarayán había peinado una pelota que pasó junto al poste y anticipó que el gol estaba al caer. Llegó a los 37 minutos, cuando “el Bala” la pescó y la clavó.

Lo que debía ser un gran festejo se frenó por la lesión de López. El retoque en el equipo implicó un ingreso y cuatro movimientos: Mavilla entró por Licha, Rigoni pasó a la banda derecha, Benítez quedó como lateral por ese sector, Morales se ubicó como primer central y Maldonado como segundo.

Con paciencia, el equipo es más que su adversario; con juego, mucho más; y con efectividad, todo se simplifica.

Solvencia y triunfo

En el segundo tiempo, el equipo ajustó los movimientos y el Chino Zelarayán se juntó más con la pelota. Ante un rival en desventaja que adelantó metros en busca del empate, Belgrano aprovechó los espacios para definir el partido con la jerarquía de quienes más saben en el campo de juego.

El reordenamiento defensivo del primer tiempo se acopló a las ganas del visitante, que empujó sin generar peligro. Las pinceladas de juego que aportan el Mudo, Sánchez, el Chino, Uvita y Rigoni fueron el pilar de un triunfo que invita a ilusionar a la gente.

Belgrano jugó un gran partido, pero no es casualidad: es fruto de que las piezas se están ensamblando, de que reúne jugadores con buen pie y aprovecha lo que cada uno aporta en la función que le toca. Si logra sostenerlo en las próximas fechas y en el tiempo, el Pirata es un equipo de aspiraciones serias y con objetivos grandes que pueden concretarse.