¿Belgrano gana “sólo” por Vegetti y Balboa? Las razones del 3-0 a Chacarita
Los delanteros fueron determinantes en el triunfo en el Gigante de Alberdi. Cómo es que trabajan en ataque los dos tanques.
Belgrano es el poder de sus delanteros. Belgrano es el protagonista que sus hinchas quieren cuando Belgrano es el acierto de Pablo Vegetti y Adrián Balboa. El “9” hizo dos goles; el “11” hizo un golazo. Golazón. Y el equipo de Guillermo Farré le ganó ayer sin dramas por 3-0 a Chacarita. Los tres puntos lo dejaron a uno de la zona de los equipos que ingresan al Reducido: tiene 35; Quilmes 36; más arriba están San Martín de Tucumán y Tigre con 40 y manda Brown con 42.
Fue tan gravitante lo de los delanteros que, en el Gigante de Alberdi, unos cientos de allegados ovacionaron a Vegetti y a Balboa. El presidente “Luifa” Artime y su comitiva de dirigentes también se veían felices en la zona de palcos del estadio: es que la caída ante Atlanta había despertado dudas. Y urgencias en un equipo que ayer no dio show: fue expeditivo.
La cosa es así: Balboa juega para Vegetti y Vegetti juega para Balboa en Belgrano. Se nota. Se ve. Se percibe. Incluso, se autogestionan ataques. A veces pasa todo por ellos y desde ellos. Casi que se saltan el medio campo, sobre todo cuando los que están en ese espacio no encuentran la pelota ni los espacios.
Vegetti hizo lo de Vegetti en sus goles (ya tiene ocho en el torneo): desalinear a un defensor con un “toquecito” para quedar solo y meter bombazo (fue a los cuatro minutos del primer tiempo, luego de un centro de Axel Ochoa). Y después cruzó un penal con fiereza (a los 41 del segundo tiempo; hasta se impuso al pedido de Fabián Bordagaray, quien le pidió el penal).


Balboa rescató a Belgrano cuando peor la pasaba. Primero, sacando de cabeza lo que era el empate. Y después, a los 23 del ST, con una bicicleta que dejó desparramado a Alan Ledesma y que encontró una desesperada e inútil salida del arquero Emanuel Trípodi. La cuestión es que se buscaron todo el tiempo. Es más, por el estilo de juego, lo de Balboa luce más sacrificado, más dado para el bien común de un equipo predispuesto a la lucha, sin lirismos. Más allá de ese lucimiento de Balboa, el capitán Vegetti también se entrega.
De hecho, en una jugada del primer tiempo, Vegetti no fue egoísta y, cuando la jugada parecía de definición, el “9” buscó un pase para Balboa. Lo mismo hizo en el segundo tiempo, cuando se abrió y cruzó otra pelota a la que “Rocky” no llegó. Esa nobleza de “los tanques” contagia. Son los representantes del relanzado Belgrano desde que llegó Guillermo Farré (con él como DT, la “B” sumó 24 de 37 puntos).
¿Belgrano gana sólo por Vegetti y por Balboa? Sería el día para decir que sí. Aunque esa afirmación, al mismo tiempo, sería una injusticia. Que Balboa juegue para Vegetti y que Vegetti juegue para Balboa, es que los dos juegan para Belgrano. Que los Asprea, Longo, Ruiz Gómez, Zapelli, Miño, Romero jueguen para Vegetti y para Balboa es que juegan para Belgrano. De eso se trató siempre: de jugar para Belgrano. La tabla no miente: Belgrano está a un punto de los que se clasifican al Reducido por el segundo ascenso.
Lo que viene para Belgrano es visitar a Chicago, el domingo, a las 11. Y ya se sabe, si Belgrano tiene a Vegetti y a Balboa en forma... tiene con qué.