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Belgrano, el Kempes vacío y una desolación total

Fue un martes raro de fútbol. Sin olor a choripan, ni naranjitas, ni vendedores de camisetas truchas, ni hinchas. Tampoco ayudó lo mal que jugaron los futbolistas ni el pésimo estado del campo de juego.

03 de mayo de 2017 a las 08:35 a. m.
Redacción La Voz
Belgrano, el Kempes vacío y una desolación total
Qué triste imagen. Sólo los jugadores y el árbitro. Sin hinchas en las tribunas. (foto: Ramiro Pereyra)

Algo faltaba este martes en el Mario Alberto Kempes. Fue un día extraño. Raro. En una jornada de partido oficial de Primera División, nunca fue tan fácil entrar al estacionamiento interno del estadio con un vehículo particular.

En el camino al ingreso al escenario mayor de nuestra provincia, faltaban los carritos de choripán, los que venden camisetas truchas, los cargadores de celular, las bebidas bien frías, los bondis que escupen hinchas con camisetas de todas las épocas, los “naranjitas” que buscan ganarse unos pesos... El humo del “chori” no flotaba ayer por las adyacencias del Kempes. Se notó demasiado... Algo faltaba para que la fiesta del fútbol fuera total. Todo ese contexto hace que este deporte sea tan pasional y hermoso a la vez.

Está claro que a Belgranono le iba a salir barata la muerte de Emanuel Balbo, el hincha celeste que fue arrojado de la tribuna Willington en el superclásico contra Talleres y que falleció dos días después en el Hospital de Urgencias. En principio, la primera medida que se tomó contra la "B" fue la de jugar sin público. A puertas cerradas. Y ocurrió ayer. Mientras, se espera la sanción definitiva del Tribunal de Disciplina de la AFA, ente que sigue recolectando testimonios para tomar un veredicto.

Al Pirata le quedan tres partidos más de local en este campeonato (Patronato, Arsenal y Newell’s). ¿Pasará lo mismo que ayer? Habrá que esperar para saber si seguirán las tribunas vacías en este torneo.

Otra vez el terreno...

“El campo de juego es vergonzoso”, dijo Sebastián Beccacece, el entrenador de Defensa y Justicia. Lucas Acosta, el arquero de Belgrano, agregó sobre la cancha: “Está muy mala, no se puede jugar”. Y Sebastián Méndez, el DT del Pirata, coincidió con los dos anteriores: “La cancha es imposible, pero no es excusa porque ellos jugaron mejor que nosotros en la misma cancha. Pero es espantosa, la cancha es espantosa”.

Otra vez, el estado del campo de juego está en el ojo de la críticas. Tanto de los protagonistas como de cualquiera que observa cómo pica la pelota o cómo se levanta arena cuando corren los futbolistas o traban el balón.

Desde la Agencia Córdoba Deportes no le encuentran la vuelta. El terreno no pasa inadvertido por aquellos que juegan y se nota demasiado a la hora del fútbol. Pero más allá de esa valoración, los dos equipos brindaron un espectáculo no acorde a la Primera. Los que más talento tienen pudieron hacer poco. Entonces la pelota anduvo a los tumbos y se generaron mínimas situaciones de gol.

Por eso, el de ayer fue un día muy extraño para aquellos que aman este deporte. El fútbol es todo un paquete, que incluye a dos equipos enfrentándose en un campo de juego en condiciones (no se cumplió), tratando bien a la pelota (no se cumplió), dentro de un estadio con tribunas repletas de hinchas (no se cumplió), con el típico olor a choripán (no se cumplió). Fue una desolación total. Y Belgrano se llevó la peor parte.