Belgrano derrochó alegría en su práctica
El plantel se entrenó esta mañana en Villa Esquiú. No habría cambios para la revancha del domingo. Mansanelli y Pereyra relativizaron la dimensión que tomaron sus goles.
El ambiente de Belgrano no puede ser mejor. El plantel se entrenó esta mañana en Villa Esquiú y los muchachos que anoche vencieron 2-0 a River irradiaban satisfacción. De todos modos, prima la cautela y nadie quiere imaginar el festejo hasta que se concrete el ascensoMundo D habló con los dos César, Mansanelli y Pereyra, los autores de los goles celestes que se festejaron en Alberdi, pero que alegraron a miles de hinchas de todo el país.
Tanto "el Hacha" como "el Picante" relativizaron la dimensión que tomaron sus goles por la desgracia millonaria. "Somos consientes de eso, pero lo más importante fue alegrar a mi familia, que siempre me está apoyando", afirmó Mansanelli. "No me importa ese tema. Lo más importante es hacer feliz a toda la gente de Belgrano", señaló Pereyra.
Mansanelli explicó cómo decidió patear el penal: "Le pegué fuerte a donde salga, gracias a Dios fue gol y festejamos todos".Pereyra contó cómo surgió su festejo del Sapito es una marca registrada: "Una vez mi novia me regaló un peluche de un sapito y me dijo que si hacía un gol lo festejara así. Y ahí quedó".
El goleador de la "B" contó su emoción al convertir: "Me vinieron a la cabeza muchos recuerdos de mi abuelo (Genaro, fallecido en noviembre pasado), que me hubiese gustado que esté en este momento. Lamentablemente ya no lo tengo, pero sé que desde arriba me está acompañando".
El plantel volverá a entrenarse mañana por la mañana en Villa Esquiú y el sábado a las 9.40 viajará en avión a Buenos Aires.

