Temas del día:

Batista en Talleres: fue parte y juez

Dirigió a la "T" en 2002/2003. Su gestión duró 3 meses y 11 días, y se fue sin poder sacarlo de la reválida. Al año siguiente, lo mandó al descenso con Argentinos Juniors.

02 de noviembre de 2010 a las 12:44 a. m.
Hugo Caric
Batista en Talleres: fue parte y juez

Ocho años antes de su designación como seleccionador nacional, Sergio Batista fue técnico de Talleres. "El Checho" desembarcó en el club albiazul el 16 de septiembre de 2002, luego de una votación dirigencial que arrojó un claro 5-2 a su favor, en un "punta y hacha" con Gerardo Martino.

Antes de su designación, habían sido descartados otros 10 nombres: Juan José López (no arregló por una deuda de 720 mil dólares de su paso anterior), Héctor Veira, Daniel Córdoba, Miguel Brindisi, José Pekerman, Carlos Bilardo, Víctor Púa, Reinaldo Merlo, Carlos Fren y José María Bianco.

"No voy a renunciar a un estilo por pensar en el promedio", fue su primera declaración como sucesor de Enzo Trossero y de los interinos Coleoni-Arce.

La gestión del campeón mundial en México arrancó con mucho ruido, ya que luego de su primera práctica con la "T" pidió achicar tres metros el ancho del campo de juego del Chateau. "Es para evitar el desgaste físico. No sabía que iba a armarse semejante revuelo", manifestó.

El 22 de septiembre fue la presentación en sociedad, ante el Huracán que dirigía Carlos Babington, actual presidente del Globo. La goleada 5-0, prácticamente consumada en la media hora inicial, hizo presagiar tiempos mejores en barrio Jardín. "Fiesta de primavera", tituló al día siguiente La Voz del Interior.

En la larga entrevista post-debut –con su pasada relación con las drogas como único tabú–, Batista dejó algunas frases que anticiparon los lineamientos de su estilo de conducción. "Al jugador siempre trato de darle la libertad que necesita para expresarse dentro y fuera de la cancha", dijo. "No me gusta que haya una pared entre el DT y el jugador. Estoy convencido de que el respeto no se gana porque pongas cara de orto", agregó.

Hasta el final del Torneo Apertura, Talleres logró 4 triunfos, 4 empates y 3 derrotas. Quedó 15º.

Los problemasDespués llegaron la pretemporada en Mar del Plata y los problemas económicos que el club logró sortear a medias con aportes de Carlos Granero, quien años después sería su primer gerenciador.

Antes del reinicio de la competencia, Batista se negó a dirigir una práctica por falta de cobro. Esa actitud y los malos resultados en el arranque del Clausura le fueron quitando crédito. "De los últimos 18 puntos, sólo ganamos cuatro", le dijeron los tres vicepresidentes antes de la visita a Racing. "No creo que ese partido sea decisivo para mí", declaró en la previa del que sería su último viaje como DT albiazul.

La derrota 0-2 ante la Academia, el 3 de marzo de 2003, fue la gota que colmó el vaso. "No le encuentro la vuelta al equipo", le dijo "el Checho" a los directivos. Ninguno hizo demasiado para retenerlo en el camarín del Cilindro de Avellaneda.

A esa altura, el compromiso del DT era materia de cuestionamiento de parte de los popes albiazules.

También la autoridad de Batista lucía debilitada ante el plantel que lideraba Luis Islas, su ex compañero de habitación en el búnker mundialista del ‘86.

Tras la ida del "Checho", Ángel Bocanelli se hizo cargo del equipo. Lo seguirían Luis Cubilla y José Pastoriza, y el triunfo en la reválida con San Martín de Mendoza. Un año después, en otra reválida, la "T" perdería con Argentinos. En el banco del Bicho estaba Sergio Batista.