Arturo Vidal sigue en la Copa América: “El rey” está más vivo que nunca
Generó un terremoto en Chile, donde ayer no se habló de otra cosa que no fuera del accidente que protagonizó en la noche del martes con su Ferrari. El volante de la Roja pidió perdón, entre lágrimas. No fue sancionado y seguirá con su selección.
"El Rey" Arturo metió la pata; una vez más. Y Chile se sacudió; una vez más. Es que el accidente que protagonizó el talentoso volante de la selección chilena con su Ferrari roja, en estado de ebriedad (se tomó cuatro vasos de vodka), generó un terremoto mediático y de opiniones. Unas a favor, otras en contra. Hasta la presidente Michelle Bachelet se refirió al tema. No había chileno que ayer no hablara de la cuestión. Todos opinaban del goleador de la Copa América y de la posible sanción. Jorge Sampaoli, el DT de la selección, lo perdonó y no lo sancionó. Vidal lloró y pidió disculpas al pueblo chileno. Al final, acá no pasó nada.Aunque en realidad, sí. Luego del accidente, el volante pasó la noche detenido y por la mañana declaró en un tribunal en San Bernardo, al sur de Santiago. Se informó que la investigación tardará 120 días. A Vidal se le quitó la licencia de conducir por dos años en Chile y tendrá que firmar mensualmente en el consulado chileno en Milán cuando regrese a Italia para cumplir con el requerimiento de la Justicia. Además se indicó que el volante tenía 1,21 gramos de alcohol por litro de sangre. La ley de tránsito chilena tiene tolerancia cero al consumo de alcohol mientras se maneja (como en Córdoba), y cualquier nivel por encima de 0,8 es considerado como un delito que puede ser sancionado con hasta tres años de cárcel.El accidente pudo haber tenido consecuencias más graves, ya que el vehículo terminó al borde de una zanja, con el costado izquierdo destrozado y las bolsas de aire detonadas. Vidal y su esposa venían de estar en un casino jugando y tomando alcohol, en su regreso a la concentración de la selección chilena. Los integrantes del otro vehículo involucrado sólo sufrieron heridas menores.Disculpas y contenciónTodos los canales de televisión transmitieron en vivo la palabra de Vidal. Era al que todos querían escuchar. "Quiero disculparme con mis compañeros, con el cuerpo técnico, con los dirigentes, con la gente, con todo un país", dijo el volante, en rueda de prensa y sin poder contener las lágrimas. Y agregó: "Perdón a la gente también que se involucró en este accidente, que fue culpa mía", en contradicción de lo que había publicado horas antes en su Twitter ("No fue culpa mía").Los compañeros del futbolista lo "bancaron" y le pidieron al entrenador que no lo sancione. Una decisión clave fue la que tomó Sampaoli, quien le permitió al futbolista reincorporarse al plantel que mañana enfrentará a Bolivia. El entrenador argentino expresó: "No me gusta separar o excluir a alguien por cometer un error. No pudo controlar su momento de descanso".Vidal agregó: "Lo único que me queda es pedir disculpas, sentir el apoyo de la gente y demostrar en la cancha que esta oportunidad que se me está dando es por algo. Creo que les fallé a todos, y voy a tratar de dar lo máximo para poder ser campeones".El volante chileno, que lleva tres goles en esta Copa América y es el motor de la Roja, tiene 28 años y tuvo una infancia muy compleja. Su padre lo abandonó cuando era un niño y su madre, Jaqueline, se hizo cargo sola de él y sus cuatro hermanos. Tuvo muchas carencias a medida que fue creciendo. Su talento para el fútbol lo sacó de la pobreza, a él y a toda su familia. Hoy es multimillonario y tendrá una nueva oportunidad dentro de un campo de juego de demostrar toda su jerarquía.
La Copa y
las copas
Por Alejandro Cisternas
Coordinador periodístico de Deportes de “El Mercurio”, de Chile
"Vidal es lo más grande, lo queremos ver jugar", repetía con insistencia una de las canciones entonada con mayor entusiasmo por los hinchas de la selección de Chile. Pero no en una cancha de fútbol, ni en el predio donde se entrena la Roja. Los cánticos sonaron en escenarios poco habituales: un hospital, una comisaría y los tribunales de Justicia. Por esos lugares pasó, a menos de 72 horas de enfrentarse a Bolivia, la gran figura del representativo local en los dos primeros partidos de la Copa América 2015.Y la gente estuvo ahí, apoyando al mediocampista, gritando a su favor. Porque las ganas de conquistar por primera vez un título son más grandes que cualquier consideración disciplinaria. Y la posibilidad de que el "Rey" Arturo Vidal fuera marginado del equipo aterró a los hinchas, que celebraron el perdón recibido por la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP). Y es que hay situaciones que son entendibles cuando se trata de fanáticos, pero discutibles cuando el que deja vulnerar sus propias órdenes es el propio entrenador. Jorge Sampaoli estableció las 23 horas del martes como el plazo para que sus futbolistas llegaran a la concentración luego de haber gozado de un día libre. Vidal arribó con casi 14 horas de retraso y se perdió un entrenamiento, una falta que merece algún castigo, sobre todo si se trata de un reincidente. El jugador de la Juventus de Italia había chocado con otro vehículo manejando en estado de ebriedad, acompañado de su señora como copiloto. De milagro todos siguen vivos. "No es un hecho de tanta magnitud", resumió el entrenador argentino. Vidal se pasó de copas, pero lo único que importa para los protagonistas y sus hinchas es perseguir la esquiva Copa.