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Armando Pérez: No compito con Talleres

El presidente de Belgrano se diferenció de la "T" y sostuvo que los refuerzos que llegaron "son los que el técnico pidió". Ratificó su intención de ser presidente de la AFA.

15 de enero de 2016 a las 10:15 a. m.
Armando Pérez: No compito con Talleres
"Me parece que Belgrano está llamado a ser un ejemplo nacional", sostuvo Pérez. (Foto: LVI)

La etapa de refuerzos del plantel de Belgrano parece que se ha extendido más de los que sus simpatizantes esperaban, pues todos soñaron con la llegada de al menos tres o cuatro jugadores en el inicio de la pretemporada 2016.

Pero no fue así, solamente está uno (Claudio Bieler) y aunque siguen las tratativas por otros dos, el número no crecerá mucho, más allá de las expectativas de los simpatizantes.

Al mismo tiempo, el presidente de los celestes, Armando Pérez, divide su vida deportiva entre el club y sus serias intenciones de ser el mandamás de la AFA. Pérez ratificó que trabajará para llegar al 30 de junio con los avales necesarios para ser candidato.

"Los dirigentes deben tener responsabilidad política, pero los cargos operativos deben ser de profesionales".

“Ahora voy a trabajar para que la gente entienda que el aval para ser candidato no es un voto, sino la oportunidad que los demás tengan una opción más”, sostiene Pérez, quien luego comentar una novedad surgida en la AFA: “Se aprobó que los clubes que deben dinero lleven adelante un plan de pago. Lo que no quedó en claro es qué premio recibirán los que no deben, porque han hecho méritos suficientes para recibirlo, por ordenados y por sostener su pagos al día”.

–¿Habla de una distribución distinta del dinero de la TV?–Puede ser, pero está claro que será un planteo que haremos en los lugares que corresponde. Además, vamos a firmar un nuevo contrato con el gobierno en el que habrá un incremento para el fútbol.

–¿Antes Marcelo Tinelli era un amigo suyo y hoy ya no lo es?–Lo que hoy tenemos es una posición distinta, porque tanto él, Segura y yo queremos ser presidentes en la AFA. Lo que debe quedar claro es que no es mi enemigo, porque si pensara así estaría dañando a la democracia y no es mi intención.

–¿Qué cambio piensa para la AFA?–Los dirigentes deben tener responsabilidad política, pero los cargos operativos deben ser de profesionales. Lo que digo es que un presidente de club no puede manejar la tesorería, por ejemplo.

"En cuanto a los refuerzos, el técnico solicitó de acuerdo a su necesidad y hasta ahora se cumplió con lo que pidió".

–Profesionalizar la AFA…–Esa es la idea.

–Un empresario de TV, uno comercial y un sindicalista (Hugo Moyano), ¿pueden coincidir?–El fútbol tiene características concretas que no son tan distorsionantes como para no ponernos de acuerdo. Cada uno tiene la mejor intención para cada club y en el fondo los dirigentes no tenemos tantas diferencias ni estamos tan distanciados.

La realidad de la “B”

El dirigente celeste se toma una pequeña pausa para que su café no se le enfríe y luego habla de su club con claridad.

–¿Trajo pocos refuerzos?

–La política que se lleva adelante respecto a las contrataciones de jugadores es consensuada con el técnico, de acuerdo a lo que son sus necesidades, él nos plantea que necesita y nosotros actuamos en consecuencia.

"Traer jugadores que sean una promesa es quitarles espacio a nuestros futbolistas y debemos entender que somos un club fabricante y vendedor de jugadores".

–Pidió poco y se trajo poco, dice…–Solicitó de acuerdo a su necesidad y hasta ahora se cumplió con lo que pidió. Se trajo un delantero, el defensor está por firmar y posiblemente busquemos un volante.

–¿No le pareció que debieron venir más futbolistas?–Me parece que debemos tener en claro que papel hay que jugar con los compromisos que el club tiene para adelante. Primero, es un torneo corto. Segundo, tenemos una gran inversión en divisiones inferiores y aunque quieran disimular, en algunos partidos hemos puesto hasta siete jugadores propios. Traer jugadores que sean una promesa es quitarles espacio a nuestros futbolistas y debemos entender que somos un club fabricante y vendedor de jugadores. En base a esto, lo que se busca es que tengan más experiencia o algo que no poseamos en inferiores.

–Pero no me dijo si son pocos los refuerzos…–Es que no es cuestión de poco o mucho. Nosotros tenemos proyectado hacer una tribuna y tenemos un presupuesto que hay que respetar. Entonces si queremos ser campeones, seguramente deberemos olvidarnos un montón de cosas y cambiar la política del club. Porque siento gente que se queja que los chicos no se potencian o no tienen espacio, tenemos que ser racionales y fijarnos como ha funcionado el club hasta ahora.

–¿La forma de sostener a la "B" como está es vender jugadores?–Es una de las maneras, la otra es tener 80 o 90 mil socios, entonces uno tiene un panorama distinto, pero no lo hemos logrado. Por ende debemos vender jugadores.

–En breve se inicia la remodelación del Gigante, pero no le dan los tiempos para ver concluido el proyecto completo...–Y no (se ríe). Pero lo dejaremos proyectado para que el que venga tenga la posibilidad de ejecutarlo.

"Talleres recorre un camino que no es el mío. No compito con Talleres ni mi importa qué hacen los otros clubes".

–O modifica el estatuto y sigue como presidente.–Todavía no lo hemos pensado ni hemos hablado de eso. Es algo que deben resolver los socios, de los cuales seguramente algunos están cansados de verme.

–Parece que los que no lo quieren es porque entienden que no gasta el dinero que hace vendiendo jugadores en traer futbolistas de renombre y además les hace "ruidito" que Talleres traiga tanto.–Talleres recorre un camino que no es el mío. No compito con Talleres ni mi importa qué hacen los otros clubes, solamente me interesa lo que hago en mi institución y me parece que no pueden reclamarme muchas cosas. Si Talleres trae 18 o 20 jugadores es su política, que es la de un club que quiere ascender y no es la nuestra que estamos en otra categoría.

–¿Le parece que es sencillo para el hincha diferenciar la institución del equipo de fútbol?–Hay que entender que se puede ganar, perder, jugar mal y esas cosas, pues esto es fútbol. Pero la política institucional es otra cosa y no me parece que estemos equivocados. Si nos fijamos en otros clubes es para ver qué hacen institucionalmente y en que podemos mejorar nosotros. Hay que abrir la cabeza y mi obligación es hacer crecer al club.

–¿Qué sueña para Belgrano?–Entre nosotros, quiero ser campeón. Pero vivo la realidad y tengo la responsabilidad de administrar un club con las posibilidades de Belgrano, si tuviera la chance de manejar el Real Madrid con sus ingresos y su realidad, podría soñar más tranquilo (se ríe)… pero bueno, uno puede soñar y es muy bueno, pero la realidad nos atropella y hay que saberla comprender. Con mi plata puedo ser un desastre, con la ajena soy muy cuidadoso y no juego, más aún después de las cosas por las que pasó Belgrano.

–Pero hay gente que no lo comprende así.–Como están dadas las cosas y como nos miran las demás instituciones, me parece que Belgrano está llamado a ser un ejemplo nacional. Entonces, no me parece bien que los hinchas de Belgrano tengamos detractores entre nosotros, sino que entiendo que es un punto para sentirnos orgullosos. Es mi mirada y mi forma de pensar las cosas, que son las que la gente eligió cuando me votó para presidente.

–Lo más complicado es hacerle entender a la gente que no todo es salir campeón.–Bueno, esa es nuestra postura y lo que le decimos a la gente. Por allí, en una futura elección, los socios deciden que estamos equivocados y no nos votan más.