Ariel Ruya, autor del libro sobre el DT: Bauza es fuerte; el problema es el contexto de nuestro fútbol
El autor de "El método Bauza" dice que el extécnico de San Lorenzo "debe definir si va a poner a sus jugadores o si cae en la trampa de seguir jugando con las figuras".
El mundo futbolístico apunta sus cañones hacia Edgardo Bauza. La goleada en Belo Horizonte, con una estrategia que fracasó desde el momento en que Neymar se iluminó, puso el técnico de la selección al nivel de algunos de los jugadores más criticados como Agüero, Higuaín o Di María.
El periodista de La Nación Ariel Ruya, autor del libro El método Bauza, y una de las personas que más conoce cómo piensa “el Patón”, advirtió que lo primero que debe hacer el DT es levantar a un plantel que “está derrumbado psicológicamente”.
–¿Cómo creés que le caen las críticas que está recibiendo Bauza?
–El mundo del fútbol argentino parece no preocuparse de lo que pasa. De que no hay dirigentes, de la violencia, del desastre que es el torneo local, de que no hay proyecto de juveniles, de la eliminación en los Juegos Olímpicos. Todo eso parece que pasó inadvertido. Dentro de ese descalabro no seria normal que la selección sea una isla. Y Bauza no tuvo todavía la cabeza fría como para tratar de enderezar el rumbo desde su lugar. No pudo transformar la escena. Pero hay que tener en cuenta que asumió hace tres meses y el descalabro viene de hace años.
–¿Pero lo pueden voltear los comentarios?
–Bauza es una persona con mucha serenidad y convencido de las decisiones que toma, más allá que ahora muchas no le dieron buenos resultados. Tiene fortaleza, el problema es el contexto, lo que pasa en la AFA. Si hubiera un Grondona quizás tendría otro respaldo. No se ve a un dirigente de peso que lo pueda respaldar más allá de que él tiene fuerzas para cambiar el destino.
–En lo futbolístico, todavía no se ve su mano.
–Hasta ahora no. Lo mejor fueron algunos minutos en el partido con Uruguay, que venía como puntero y le ganó con un jugador menos.
–¿Por qué todavía no se ve su impronta?
–Por la historia del grupo. La abundancia de jugadores talentosos del medio hacia adelante. El contexto lo obliga. Para la sociedad argentina no es normal no atacar. Hay que se protagonista, algo que se contrapone con el pensamiento histórico del “Patón”. Los hinchas ven los nombres rutilantes de la selección y eso también lleva a cuestionamientos. “Cómo no va a ganar si tiene a éste”. Es como que ha caído en la trampa del sistema.
–Pero llevó a Belluschi y Buffarini y no los puso.
–El tiene parte de la responsabilidad, claro. Porque los convocó. Le encantan Pizarro, Buffarini, a Belluschi lo siguió varios partidos. Esa es una lucha interna: tiene que definir si va a poner los nombres con que se siente más a gusto o si va a caer en la trampa de poner las figuras de siempre.
–¿Te parece que podrá imponerse finalmente el “Patón”?
–El problema es que el “Patón” convence con mucho laburo de campo. Le costó entrar en todos los planteles, pero terminó convenciéndolos de su estilo con horas de trabajo. Y en la selección no tiene horas de laburo. Su principal virtud no es la palabra como Menotti, si no la táctica, la repetición de conceptos. Hoy, no tiene ese tiempo. La urgencia es que los jugadores salgan y ganen. Y encima este plantel está derrumbado psicológicamente. Él no es el clásico motivador.
"Va a tener que sacar la capacidad dialéctica que aprendió de algunos maestros que tuvo como menotti para transformar la cabeza de los jugadores. Pero no tiene tiempo".
–Messi llegó a decir que no se sabía a qué jugaban.
–Bauza necesita del respaldo de los líderes. En todos los clubes se respaldó en los jugadores más grandes, los de más de 30 años, con muchas batallas en el lomo. No sé si está respaldado en la selección. Lo que sé es que el plantel está derrumbado psicológicamente al punto de que no se sabe si el problema es que no hay plan de juego que están mal de la cabeza. Por eso tiene que hacer un doble laburo: convencerlos de con son cracks y transmitirles un plan de juego. La mayoría de las encuestas dan como los mayores responsables a los jugadores más allá que ahora también se lo cuestiona a él.
–¿Cómo interpretás su frase “estamos solos contra el mundo” en Belo Horizonte?
–Son clásicos mensajes que él dispara hacia los periodistas cuando quiere dar un mensaje hacia adentro del plantel. ¿Te acordás de Bilardo en el ‘86? Una cosa así. Si también lo dijo puertas adentro o no, no lo sabemos, pero sí que es un mensaje dirigido a motivar al plantel, aunque contra Brasil no haya funcionado. Va directo al amor propio de los jugadores. Lo hace público pero tiene que ver con lo interno.

