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Alejandro Fantino: Extraño las cenas con "el Bocha" Houriet...

Fantino dejó el mundo del periodismo deportivo, pero no se olvida de su pasado. Habló de su relación con Córdoba y de su visión sobre Talleres y Belgrano.

12 de junio de 2016 a las 02:01 p. m.
Alejandro Fantino: Extraño las cenas con "el Bocha" Houriet...
"Muchas veces el periodismo porteño no toma conciencia de lo que es un equipo como Talleres", explicó Fantino.

Aunque lejos ya de las transmisiones maratónicas cuando Boca debía saltar a la cancha, Alejandro Fantino sigue viviendo a las corridas. En un circuito que, en estos días, encuentra su punto de exposición más fuerte cuando debe charlar con alguno de sus invitados en Animales sueltos. Quizás este sea uno de los programas que más transformaciones ha sufrido en el último lustro. Y para un programa cambiante, un conductor cambiante. De esa transformación, de sus comienzos y de su vínculo con Córdoba habló con Mundo D.

–¿El contacto entre vos y el deporte se dio en Córdoba?–Empecé a jugar al tenis en Brown en San Vicente. Pero el amor por el deporte lo mamé en el Sport Automóvil Club de San Francisco. Ahí me enseñaron, ahí tengo mis profesores. Ahí juego habitualmente. Cuando voy hago un doblecito con los amigos de mi papá. También hacía fútbol. Llegué a jugar la liga amateur.

–¿Existe un vínculo sentimental muy fuerte?

–Hay una frase a la que adhiero, que dice: “Uno es del lugar en donde uno pasa su adolescencia”. Y yo pasé mi adolescencia en San Francisco. Si bien nací en San Vicente, amo San Vicente, y amo Santa Fe, siempre estuve muy ligado a San Francisco. Mi papá cosechaba ahí, yo hice la secundaria ahí y te diría que me crié ahí.

–¿Cómo descubriste al Fantino relator?

–Al relato en sí se lo empecé a copiar a un “profe” (“Tatino” Garrone), fanático de San Lorenzo. Relataba partidos imaginarios. Después, tenía un amigo muy bueno de La Pampa, Fernando Muria, que le agregaba publicidades a mis relatos. A mí me llegaban “el Turco” Wehbe, Walter Saavedra... Yo me crié con ese sonido radial de la AM del interior, que viene como con un eco en el relato. Empecé en broma, en San Francisco, y terminó en lo que terminó.

–Si pudieses definirlo, ¿cómo es tu estilo al relatar?

–Cuando uno relata tiene como una voz interior. Es como cuando sos chiquito y te dan un modelo para imitar el dibujo: lo vas siguiendo. Vas escuchando como un tono en la cabeza. Si me preguntas por el estilo, ¿a quién le “copié”?: al “Turco” y a Walter.

–Y de ahí, al entrevistador.

–El tema de las entrevistas… me di cuenta hace unos años. A una entrevista hay que entenderla. Te lo dan los años. Pensá que yo vengo entrevistando desde Mar de Fondo o desde las previas de fútbol, en Radio Mitre. Ahí, agarraba a todo el que me pasaba por el frente. Es entenderla. Pasó hace poco con Margarita Barrientos.

–¿Tomás muchas decisiones sobre la marcha?

–Hay una especie de sexto sentido, pero que también se aprende. Te diría que no entrevisto, charlo. Y ahí tenés que estar atento para que, si la charla se va a un lugar, y el tipo empieza a hablar de economía, tener idea. Tenés que prepararte. Leer todo el tiempo.

Una AFA ideal

–¿Cómo te imaginás la AFA en un ideal?

–Muchos de los que están ahí, definiendo en la AFA, pocas veces han recorrido el interior. Si les preguntas por Estudiantes de Río Cuarto, por Brown de San Vicente, no saben. Quiero que el que esté al frente de la AFA controle que quienes manejen los clubes no choreen. Queremos que no pase más lo de Estudiantes (de San Luis), que no cobra porque se la chorean antes. Quiero que sea federal. Que el fútbol, en sus categorías de ascenso, más allá del Federal A, estén estructurados con un fin social: para jugar al tenis, hacer natación...

–A muchos les cuesta. Mirá Instituto, por lo que viene pasando en este último tiempo…

–¡Y es Instituto! Imaginate Huracán de barrio La France, Alma Juniors, o un equipo de La Francia, de Monte Cristo. Que sea federal, que se controle un poco más, que llegue la plata. Que quien agarre la AFA sea más justo con los que menos tienen, eso quiero.

–¿Cómo ves a Talleres?

–Muchas veces el periodismo porteño no toma consciencia de lo que es un equipo como Talleres. Y no lo digo como crítica. Entiendo que ellos viven acá y cuesta observar la potencia de una institución así. Es una reparación histórica para el fútbol del interior. Es una gran noticia. Lo que me gustaría es que cada provincia tenga sus equipos grandes en Primera.

–Por otro lado, en Belgrano, Ricardo Zielinski se fue tras cinco años y medio. ¿Qué reflexión te produce su salida?

–Ganar, ganan pocos: uno que sale campeón, los que van a la Copa… pero ¿qué es ganar? Ganar es estar bien administrado, ordenado. Y en eso Belgrano fue protagonista. Celebro que haya laburado tanto. Esos pequeños destellos es lo que quiero de Europa. Para mí la liga argentina es mejor que la española. A mí me gusta mi liga, ver a Boca, River, un equipo del Argentino A. ¿Qué traigo de España? La serenidad.

–¿Extrañás algo del mundo deportivo?

–Extraño ir a cenar con “el Bocha” (Houriet), con colegas de Santa Fe. Cuando te juntabas, en algún viaje. Pero después, son decisiones. Mi carrera hoy va por acá.