Casi como dentro de una cancha de la Liga Cordobesa, con la “10” en la espalda. Tomás Paredes recibe, engancha, deja a uno o a dos rivales en el camino… y llega la patada.
Duele. Queda unos segundos en el piso. Pero se levanta. Y sigue.
Así fue siempre su historia.
Porque cuando el camino parecía cerrarse y el sueño de ser futbolista profesional se achicaba cada vez más, apareció una oportunidad impensada.
Hoy, con apenas 15 años (nació el 6 de julio de 2010), Paredes está en Valencia, España, entrenando en el Levante con una beca del 100% y a prueba durante un mes.
Hace días nada más, jugaba en Camioneros en la Liga Cordobesa. Hoy vive un sueño.

De quedar libre… a una oportunidad en Europa
La chance llegó tras una captación que realizó el Levante en Córdoba, en el predio de Belgrano.
Fueron tres días intensos. Cientos de chicos. Todos con el mismo objetivo.
Pero hubo uno que llamó la atención: Paredes.
Los ojeadores no dudaron: querían que viajara a España.
“Yo arranqué desde los 3 años jugando al fútbol en una escuelita de mi barrio, donde no me querían aceptar porque era muy chiquito, pero lo mismo entrenaba con los más grandes. Después me fui a probar a Belgrano, donde estuve siete años. Luego me dejaron libre, pero yo seguí intentando, siempre seguí. Me fui a Instituto, donde estuve dos años y me volvieron a dejar libre. En 2024 llegué a Camioneros, donde todavía sigo. Todo esto sé que es gracias a Dios, porque los planes de Dios siempre van a ser perfectos. Agradecido a esta chance de estar en España”.
“Todo esto se da porque vino el Levante a hacer una captación de jugadores a Córdoba, en el predio de Belgrano. Fueron tres días: viernes, sábado y domingo. Eran un montón de chicos que tenían que mostrar lo mejor de cada uno. Yo siento que pude dar lo mejor de mí. El domingo, que fue el último día, me dijeron que me querían acá en España, que me daban el 100% de la beca y que sería un mes a prueba. Acá estamos, gracias a Dios, en España”.

Un camino lleno de golpes
Antes de este presente, hubo momentos duros. Muchos.
De chico, incluso, no querían hacerlo jugar por su físico.
Pero nunca dejó de intentarlo.

Pasó por Belgrano, donde estuvo siete años en inferiores. Hasta que quedó libre.
Luego probó en Instituto. Dos años. Otra vez la misma noticia: libre.
Camioneros fue el lugar donde volvió a empezar. Donde recuperó confianza. Donde volvió a mostrarse.
Y donde apareció esta oportunidad que le cambió la vida.

El enganche que quiere volver a soñar
Paredes es categoría 2010, vive en barrio Alto Alberdi y suele usar la “10”.
Se define simple, pero con claridad: “Yo soy un jugador con una buena pegada y visión de juego, soy mediocampista. Puedo jugar de volante, doble '5' o enganche. Cuando era más chico, solía jugar de '9'”.
Hoy comparte pensión con chicos de distintos países y entrena en un contexto completamente distinto.
“Soy categoría 2010 y vivo actualmente en barrio Alto Alberdi. Cuando llegué a España, a la pensión, fue una sensación muy linda, ver las instalaciones fue un sueño. Es todo extremadamente hermoso. Cuando llegué, había chicos de todos los países. Son todas canchas sintéticas, tenemos un comedor, habitaciones muy buenas. Nos dan la ropa y tenemos transporte. Estoy muy agradecido por esta oportunidad”.

La familia, siempre
En medio de todo, hay algo que no cambia.
“Dejame mandarle un saludo a la familia. Son los que siempre están, en las buenas y en las malas. Son todo para mí y los que me apoyan siempre, cuando estoy mal, cuando estoy bien. Los extraño mucho”.
"Yo tengo que estar un mes y luego me dirán si me quedo acá o me vuelvo a Argentina. Si me dicen que no, yo voy a estar contento y orgulloso, porque traté de dar lo mejor de mí y ha sido una experiencia hermosa. Si llego a quedar, voy a seguir acá en España", cierra.
Tomás Paredes está en España. A prueba. Persiguiendo un sueño que parecía escaparse.
Y ahora, después de tantas caídas, vuelve a rodar.
Como la pelota en sus pies.

