Decisiones. Debutó el ex-Instituto que cambió el fútbol por el básquet: Estoy feliz de la vida
Nicolás Mazzola sumó sus primeros minutos en Sol de Viedma, donde eligió continuar su carrera deportiva tras colgar los botines.
Como en su momento lo hizo Rodrigo Palacio, Nicolás Mazzola decidió darle un giro inesperado a su carrera: dejó el fútbol profesional y comenzó una nueva etapa en el básquet.
El exdelantero, surgido en Independiente, anunció su retiro este año y rápidamente se sumó a Sol de Mayo, el club de su ciudad natal, donde ahora viste la camiseta en otra disciplina.
Una decisión pensada y con raíces personales
Mazzola explicó que su retiro no fue improvisado, sino una decisión meditada: "Lo del retiro es algo que hace tiempo venía analizando; mi idea era volver a casa. Yo me fui muy chico de Viedma, a los 14 años".
Además, destacó el aspecto familiar en su elección: "Me terminé la casa, tengo dos hijos y tenía ganas de volver a estar con los míos, en mi club, Sol de Mayo. Siempre mi idea fue dejar el fútbol y no que el fútbol me dejara a mí".
El debut en básquet: pocos minutos, mucha emoción
Su estreno como basquetbolista se dio ante Deportivo Viedma. Mazzola estuvo en cancha apenas un minuto y 28 segundos, tiempo en el que capturó un rebote e intentó un triple que no logró convertir.
A pesar de la breve participación, la experiencia fue intensa: "Sabía que no iba a tener muchos minutos por la calidad del rival. Me sentí bien y prolijo. Estuvo espectacular. Sentí nervios antes y durante. Estoy feliz de la vida".
Una nueva etapa sin presiones
Lejos de plantearse objetivos exigentes, el exfutbolista dejó en claro su enfoque: "Quiero sumar desde donde me toque. No tengo pretensiones y lo único que quiero hacer es ayudar y, si puedo tener minutos, mejor".
Mazzola se formó en Sol de Mayo y debutó en Independiente en 2008. Luego tuvo pasos por el fútbol internacional, como en FC Locarno, y por varios clubes argentinos como Villa San Carlos, Instituto y Gimnasia y Esgrima La Plata.
También jugó en el exterior en O'Higgins y Panetolikos, además de vestir las camisetas de Unión de Santa Fe, Arsenal de Sarandí, Atlanta y Xinabajul.
Del fútbol al básquet, un cambio que ilusiona
A sus 36 años, Mazzola inicia una nueva etapa deportiva con la misma pasión que lo acompañó durante toda su carrera. Su historia refleja que, incluso después del retiro, siempre hay lugar para reinventarse dentro del deporte.

