Un trampolín para el pequeño Iván Beinat
El cordobés, de 9 años, es una promesa de los saltos ornamentales pero no tiene infraestructura para entrenarse. Sólo durante los meses de verano alcanza a desarrollar a pleno la actividad.
En un rincón del gran salón del Club Municipalidad, situado en el tradicional barrio de Alta Córdoba, 15 clavadistas saltan sobre una desgastada cama elástica, fundida por los años.
Añejos resortes y caños oxidados sostienen el piso de lona. Cada caída significa un agudo chillido. A veces parece que todo se desploma.
Día tras día, los deportistas interactúan entre la realidad y la ficción. Cada rebote, que debería terminar con el cuerpo sumergido en el agua, aterriza sobre una montaña de plumones superpuestos. "Imaginamos que caemos a la pileta", suelen algunos de los atletas explicar.
Es que una vez más, una disciplina amateur es víctima de la falta del aporte estatal.
Una plataforma reglamentaria (5; 7.5 y 10 metros), un par de trampolines, una pileta profunda es la infraestructura elemental para llevar adelante la práctica de saltos ornamentales.
Argentina dejó de ser olímpica en este deporte luego de Barcelona ´92, donde la saltadora Verónica Ribot se consagró octava.
Descender en vez de ascender, restar en vez de sumar, parece ser algo que las instituciones nacionales tienden a naturalizar desde hace tiempo.
Entre el grupo de saltadores cordobeses se asoma el rostro de Iván Beinat, de nueve años, quien en las últimas dos temporadas logró las marcas necesarias para comenzar a exhibir su talento en el exterior.
Ojos oscuros, piel trigueña. Ambicioso, audaz. Este niño representa el emergente del deporte cordobés que pone en evidencia las indigentes condiciones en las que un valioso racimo humano se entrena.
José "Pocho" Montes y Alicia Moselli son los técnicos del pequeño y quienes llevan adelante el equipo de competencia de la institución de Alta Córdoba. Entrenadores pasionales que apuestan cada día a la trascendencia de un hacer.
El pequeño Beinat es un como un niño esponja, absorbe correcciones, consejos, sugerencias. Sus habilidades físicas, pero mucho más mentales, le permiten pasar de la teoría a la práctica con prodigiosa destreza.
Su corta edad no es una limitación para descubrir cuál resulta ser la pasión de su vida. Anhela saltar, pero también caer al agua, como lo hacen sus ídolos, los intrépidos saltadores del mundo.
Iván sabe que su realidad está lejos de la olímpica ya que sólo en tiempos de calor goza del atributo de la actividad. Las plataformas outdoor del Club Municipalidad, que cumplieron 60 años y son las únicas de Córdoba, permiten el desarrollo de la actividad solamente durante los tres meses de verano.
"Vi transitar las ilusiones de muchas generaciones, luché y lucho por mis deportistas, pero no logro nada. No puedo salir a competir al exterior sin entrenamiento, mis saltadores ven una pileta sólo 90 días al año", cuenta "Pocho" en una charla exclusiva con Mundo D, quien lleva 50 años en el universo de los saltos ornamentales.
"La actividad no está desarrollada por la incapacidad que tiene la dirigencia nacional a la hora de promocionar el deporte. Las grandes inversiones se hacen en la natación porque la Confederación Argentina de Deportes Acuáticos (Cadda) saca de ahí sus ganancias. Los mismos entrenadores de natación temen que fomentar los saltos ornamentales les quite nadadores. Un perfecto delirio", agrega.
El natatorio de Mar del plata, un desperdicioPara los Juegos Panamericanos de Mar del Plata 1995 se construyó un excelente natatorio. Compraron seis tablas, (cada una tiene un costo de 3500 dólares), dos iban a ser destinadas a la federación que tuviera un representante en la competencia panamericana, Córdoba presentó al único que además, era el número uno país: Ariel Montes, a quien su sueño de ser pionero de los saltos en Argentina se extinguió en un suspiro.
Cada trampolín tiene debajo un sostén que los expertos llaman fulcro. Éste es imprescindible para regular la posición de la tabla que determinará la ejecución final del salto. Pero para los Juegos de Mar del Plata, la Confederación Panamericana (Copan) olvidó solicitarlos.
"En aquel entonces yo contaba con dos sostenes y cambié uno por una de las tablas. A ellos les salvé el torneo y yo al menos conseguí un elemento necesario para trabajar", comenta el técnico.
"En Argentina existen varias plataformas pero no hay trampolines. El Ente Municipal de Deportes y Recreación de Mar del Plata (Emder) tiene la infraestructura perfecta para desarrollar la actividad, pero no le interesa. La intendencia marplatense sólo aspira al deporte recreativo", expresa Montes quien intenta, a través del intendente Daniel Giacomino, solicitar al Emder la posesión de dos tablas. "Ellos tienen cinco trampolines y usan dos. Hay tres almacenados en un depósito desde hace 15 años, una verdadera negligencia", agrega.
Para comenzar a trabajar en un proyecto de saltos ornamentales, Córdoba necesita instalaciones que le permitan llevar a cabo un desarrollo coherente de la actividad. Van para cinco las décadas en las que este deporte ve derrumbadas las ilusiones de muchos clavadistas.
Hay un punto de quiebre en el que los atletas se cansan de reclamar lo que les corresponde y los calendarios nunca terminan por definirse. Los chicos crecen, se acostumbran a renunciar.
En el intento de lograr un trampolín para Iván están puestas las esperanzas de un semillero y la contención deportiva para muchos niños que buscan una actividad que pueda representarlos.
Esta nota es apenas la punta del iceberg de una problemática compleja que necesita con urgencia resolver cuestiones básicas de infraestructura.
Por el momento, la pileta del Colegio Taborín podría abrigar los helados inviernos y permitir que el pequeño Beinat durante los días fríos pueda mantener una planificación de entrenamiento para concretar sus objetivos. Falta la voluntad de decisión, negociar las partes un acuerdo para que esto suceda.
Es tiempo de actuar, no de postergaciones y mucho menos de resignar objetivos. Más alla de las grandes erogaciones presupuestarias, hace falta gestión y logística. Córdoba se lo merece. Desde hace 20 años, contra vientos y mareas esta disciplina lidera el ranking nacional de los mejores. ¿Qué sería de ella en condiciones materiales menos adversas? ¿Cuales sus resultados?.

