Un equipo fantasma
Racing perdió feo ante Talleres. Pero lo más grave no fue la goleada. Lo más grave fue la pobre imagen que dejó.
Es cierto, Racing jugó ante Talleres el peor partido que se le recuerde en los últimos tiempos, al menos en Córdoba. Pero lo más preocupante no fue la goleada en contra. Lo más preocupante hoy es la imagen que dejó el equipo que dirije Alejandro Cánova.
Abatido, sin energías, sin convicción, la Academia cordobesa deambuló sin rumbo por el césped del Chateau, a merced de un Talleres que lo pasó por arriba. Si a eso se le suma los muchos problemas defensivos que tuvo Racing, el coctel es explosivo.
¿Qué le pasa a este Racing? Sospecho que la ausencia de Mauro Velardez es siempre definitiva en esta estructura. Sin el volante, el equipo no genera nada, tanto en el juego como en el ánimo. Así, no es posible soñar con la clasificación.
Lo más grave, dentro de todo preocupante, fue que Talleres convirtió sus tres goles ante un estado de pasividad de los jugadores de la Academia que alarmó. Como si tuvieran la cabeza en otra cosa.
Si hasta el domingo, con la llegada del "Vikingo", el equipo no había mostrado modificaciones sustanciales ni una renovación animica, después del cachetazo ante Talleres el horizonte parece mucho más oscuro. ¿Cómo cambiar este presente?

