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Talleres: cayó la "bolsa negra"

17 de marzo de 2011 a las 09:56 a. m.
Talleres: cayó la "bolsa negra"

Siempre que hay algún trance sospechado de turbiedad en alguna actividad, y el fútbol no es la excepción, aparecen las denuncias sobre la existencia de "manos negras" operando desde las sombras con las peores intenciones.

Pero en el fútbol argentino, como si no hubiera suficientes manos negras, ahora apareció la "Bolsa Negra", y fue el arquero de Talleres, Federico Crivelli, quien asegura que la vio cuando era entregada al árbitro del partido con Maipú. El arquero atribuyó a ese misterioso saco oscuro, o a su contenido, un extraño fenómeno que pudo percibir durante el segundo tiempo del partido y que consistió en la proliferación de tiros libres cerca de su arco, al punto de entorpecer seriamente la salida de su equipo.

Hasta el testimonio de Crivelli, la existencia de la "Bolsa Negra" en el fútbol argentino era considerada un mito, una de las tantas entidades fantásticas que circulan por el mundo y que se vinculan a lo paranormal. "Así como se asegura la existencia del monstruo del Lago Ness en Escocia, de Pie Grande en las montañas del norte de Estados Unidos y del Yeti en el Himalaya, el fútbol argentino también tiene su propia criatura mitológica: la 'Bolsa Negra'", afirmaba, no sin cierto escepticismo, el célebre recopilador del fútbol nacional, Juan Carlos Leyenda, en una entrevista que concedió en los años 60 a la revista (ya desaparecida), "Argentina Sobrenatural".

Leyenda aseguraba que la existencia de la "Bolsa Negra" era asegurada desde hace décadas a los chicos de las divisiones inferiores para infundirles temor y lograr que llegaran en hora a los entrenamientos. Pero también su sola mención generaba pánico en los planteles profesionales, ya que se aseveraba que su aparición en una cancha presagiaba la desdicha de un equipo. Pero qué contenía ese misterioso saco que habría sido entregando al árbitro de Maipú-Talleres nadie lo sabe, ni siquiera el propio Crivelli, quien aportó, no obstante, un dato que los especialistas consideran invalorable para develar el misterio: era una bolsa de consorcio.

Esto permitió inferir las características de la mítica “Bolsa Negra” como que mediría alrededor de 90 centímetros de alto, 60 de ancho y estaría elaborada en polietileno y posiblemente reforzada.

Sobre lo que contenía hay conjeturas para todos los gustos. Para algunos, en la bolsa quedaban los restos del asado que había devorado el plantel de Maipú antes del partido y que fueron ofrecidos cortésmente al colegiado Carlos Córdoba para que compartiera (recalentado, pero apetitoso) con sus asistentes. Para otros, eran restos de asado pero destinados a la mascota del árbitro, un rottweiller de 80 kilos que come como un mamut.

También están los que aseguran que la bolsa contenía 37 kilos de uvas de todos las variedades que se cultivan en Mendoza, ya que el árbitro tiene la costumbre de ver televisión recostados en un sillón y devorando racimos displicentemente a la usanza de los antiguos emperadores romanos.

Sin embargo, los que consideran que no hay que buscarle pelos al huevo sostienen que la bolsa de consorcio había sido solicitada por el árbitro debido a que siempre vomita durante los vuelos y quería evitar enchastrar a sus compañeros de viaje y al personal de a bordo. "De esta forma, descartamos todas las versiones existentes en torno a tráfico ilegal de fauna, transporte irregular de patógenos o la afirmación de que el árbitro sacó clandestinamente de Mendoza 30 kilos de pururú con destino al mercado santafesino", aseguró una fuente vinculada al club mendocino.

En medio de estas conjeturas, después del avistamiento de Crivelli está claro que como ocurre con Pie Grande o el Monstruo del Lago Ness, el misterio recién podrá develarse completamente cuando la escurridiza "Bolsa Negra" pueda ser atrapada, pero eso ya es tarea de la Oficina de Asuntos Paranormales de la AFA.