Sebastián González: el paso más difícil es del TNA a la Liga
El técnico de 9 de Julio, que guió al equipo de la Liga Cordobesa a la Liga Nacional B y de allí al TNA, disfruta el presente del equipo de Río Tercero. Remarca la ilusión por el ascenso, pero advierte que los playoffs serán durísimos.
Sebastián González, el técnico de 9 de Julio, no transmite ansiedad. Tampoco nervios. Más bien parece relajado, de muy buen humor, esperando una oportunidad de las grandes. Su equipo aguarda rival para los cuartos de final del Torneo Nacional de Ascenso y "el Seba" se lo toma con calma e ilusión. "Todo se fue dando con mucha naturalidad. Al principio teníamos algunas dudas, porque de los 12 jugadores, ninguno había jugado el TNA en la temporada pasada. Pero fuimos paso por paso y estaba seguro de que si entrábamos al TNA 1, los más jóvenes iban a explotar, liberados de presiones", señala.Haberse adueñado del Nº 2 de la fase regular y tener ventaja de localía hasta las semifinales por lo menos es un dato de peso. "En juego, estuvimos a la par de todos. Y logramos el respeto de los demás. Además, ganamos partidos cerrados y eso también es importante", subraya. Por ahora, mientras esperan adversario, el mayor rival es la ansiedad. "Hay que cuidar eso e ir pensando en ganar la primera pelota, el primer cuarto, el primer partido… Tenemos que asumir los playoffs con esa mentalidad", añade.La conexión de trabajo entre la dirigencia, el cuerpo técnico y los jugadores es otro de los factores que el técnico rescata. "Acá, en todos estos años se fue creciendo al paso que marcaban las circunstancias. Sabemos que el paso más difícil es del TNA a la Liga, pero si bien es durísimo, somos ocho equipos por dos ascensos", dice.Asimismo, el entrenador cordobés remarca los valores que maneja el grupo, sobre todo en lo humano. Según su óptica, eso se refleja en la cancha, donde no hay egoísmos: hay ocho jugadores con promedios de 8 a 12,7 puntos y ocho, también, encima de los 20 minutos en cancha. "Nunca se jugó para un jugador determinado: siempre se buscó al que mejor estaba. Y si no aparecía uno, otro se hacía cargo. Es algo que se fue dando, pero también una cuestión que fuimos buscando y construyendo", argumenta.