Salum dijo que no le soltarán la mano a Talleres
Ernesto Salum comprometió el apoyo de la Fundación Azul y Blanco, aunque anticipó que propondrá la creación de un fondo de inversión.
Ernesto Salum, titular de la Fundación Azul y Blanco, aseguró que "estaría garantizada" la continuidad de este grupo de apoyo al fideicomiso que administra la quiebra de Talleres. "No le vamos a soltar la mano al club, no es momento para ello", enfatizó el ex directivo, aunque dejó entrever que ese respaldo quedaría supeditado a la instrumentación de "otro modelo de planificación".
–¿Qué es lo que proponen?–Hay gente de Talleres, importante, que está dispuesta a colaborar para que el club dé un salto económico y no dependa de las recaudaciones o se afecten los bienes. El juez no quiere saber nada de gerenciamiento y nosotros tampoco, pero no podemos vivir con un día a día tan apretado. Necesitamos un espaldarazo para hacer las cosas rápido y bien, y llevar adelante un proyecto, algo que Talleres no tiene hace 20 años. También sería bueno que el juez apure el cobro a Petrone, eso aliviaría mucho y le daría confianza a los inversores.
–¿Podría llegar Fassi?–No. Él está trabajando con otro grupo y nosotros queremos hacerlo con gente de Talleres. Pero si quiere sumarse a título personal, sin gente de afuera, podría hacerlo.
–¿Cómo es la convivencia con el órgano fiduciario?–Siempre hay roces, pero no existe una puja de poder. Tenemos un buen diálogo y no hay mayores problemas. Hemos tenido más coincidencias que diferencias.
–¿Cómo evalúa al equipo?–Tenía limitaciones en defensa, pero en general venía jugando bien. No tuvo la suerte del campeón.
–¿Y al cuerpo técnico?–Son gente muy trabajadora. Quizá la presión del ascenso les impidió mirar a las inferiores, pero recibió un plantel herido y lo sacó adelante. Habrá que analizarlo. Yo soy amigo de los proyectos largos, serios y responsables.
–¿Y las idas de Lussenhoff?–A ese tema lo manejaron los fiduciarios y el cuerpo técnico. Sabemos que el juez no lo tomó bien y personalmente no me gustó. Dejó un mal precedente para el club.
–¿Qué significa este traspié?–Puedo perdonar cualquier cosa de la gestión anterior, menos que haya dejado al club en la tercera división. Eso fue peor que la quiebra. Las canchas son impresentables, jugamos con clubes que ni conocemos y ni hablar de los árbitros: el Argentino A es un infierno.